El senador decidió cambiar su afiliación de republicano a demócrata, con lo que el Presidente estadunidense ya no tendría impedimentos parlamentarios
WASHINGTON.— En una decisión de enormes consecuencias políticas, el senador Arlen Specter anunció que cambiará su afiliación de republicano a demócrata y con ello prácticamente dio al presidente Barack Obama una mayoría a prueba de impedimentos parlamentarios.
La determinación de Specter, que a sus 79 años de edad es uno de los pocos moderados en un senado partisanista, no sólo privaría a los republicanos de uno de sus principales expertos en política exterior sino con sus casi 30 años como senador por Pennsylvania es un experto en temas judiciales y agrícolas.
Obama se declaró “encantado” de recibir a Specter en su partido y de hecho sus colaboradores informaron que haría campaña y ayudaría a recaudar fondos para su reelección, el próximo año.
El entusiasmo demócrata no fue ciertamente compartido por los republicanos. La medida de Specter “es una amenaza para el país”, comentó Mitch McConnell, líder de la bancada republicana, para quien el problema es ahora si el pueblo estadunidense desea que el partido mayoritario obtenga lo que quiera, sin limitaciones o balances. La prensa conservadora se apresuró a recordar que hace apenas mes y medio Specter había rechazado versiones sobre su posible cambio de partido y enfatizado la importancia de balances políticos a la autoridad presidencial.
Considerado como un amigo de México en el Congreso, su defección pondría a los demócratas a un solo voto de la mayoría de 60 necesaria para eliminar toda posibilidad de procedimientos usados por la minoría para demorar o aun impedir la votación de legislaciones que en el caso de Obama podrían ser sobre la reforma al sistema de salud estadunidense o “paquetes” de rescate financiero.
El voto determinante quedaría en manos del actor Al Franken, que está enfrascado en una brutal batalla política en el estado de Minnesota, donde una cerrada votación ha sido objeto de varios recuentos judiciales y cuestionamientos del republicano Niorm Coleman. Una decisión sobre la validez de la elección se encuentra ahora pendiente en la Suprema Corte de Justicia estatal.
“Encuentro que mi filosofía está más en línea con los demócratas que los republicanos”, dijo Specter en una declaración escrita. “Desde mi elección en 1980, como parte de la ‘gran carpa’ de Ronald Reagan, el Partido Republicano se ha movido lejos a la derecha y el año pasado unos 200 mil republicanos cambiaron su afiliación a demócrata”, recordó Specter.
El anuncio de Specter fue considerado como “devastador” por la republicana Olympia Snowe, que junto con Specter y Olivia Collins constituía un trío de moderados republicanos que a veces daba un tinte de colaboración bipartisano a propuestas demócratas pero eran frecuentemente atacados por la derecha de su partido.
“Es devastador para mí y para el partido”, subrayó Snowe en declaraciones de prensa. “Siempre me he sentido preocupada por el partido a nivel nacional, por sus políticas exclusionarias contra los moderados”, añadió la legisladora, en alusión además a señalamientos sobre las frecuentemente ofensivas posiciones adoptadas por los republicanos hacia grupos minoritarios que gracias a ello están cada vez mas firmemente aliados a los demócratas.
De acuerdo con Michael Steele, presidente del Partido Republicano, la deserción de Specter fue motivada más por los problemas para ser reelecto en un estado predominantemente demócrata, como Pennsylvania, que por sus desacuerdos con los republicanos. Sin embargo, en los últimos 20 años Specter y otros moderados fueron frecuente blanco de críticas y ataques por parte de republicanos que los consideran como fuera de sincronía con un partido cada vez más radicalmente ubicado a la derecha.
Snowe aceptó que en varias ocasiones ha habido acercamientos demócratas para proponerle un cambio de partido y aunque dijo que no ha pasado en algún tiempo, aseguró que el partido republicano no aprendió la lección de la deserción de Jim Jeffords en 2001, que al menos por unos meses dio la mayoría a los demócratas.
La decisión de Specter fue bienvenida por el presidente Barack Obama y el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid quien hizo hincapié en el buen recibimiento para el ex republicano en un grupo tan diverso como el demócrata, donde la variedad de opiniones hace difícil los votos “automáticos”.




