Las autoridades de Inmigración instaron también a todos los residentes de la costa del Golfo de México, donde viven muchos hispanos, a evacuar de inmediato la zona
OHIO.— El candidato demócrata a la presidencia, Barack Obama, dijo ayer que movilizará a los integrantes de su vasta lista de donantes para enviar dinero o voluntarios para ayudar en los esfuerzos en respuesta al huracán Gustav.
“Podemos activar una lista de correos electrónicos de unos dos millones de personas que quieren ayudar”, dijo Obama luego de participar de una misa en Lima, Ohio.
“Pienso que podemos conseguir toneladas de voluntarios para viajar allá, si fuera necesario.”
El mortífero huracán se dirige a la costa del Golfo de Estados Unidos cerca de Nueva Orleáns, a donde llegará en las primeras horas del lunes, tres años después de que el huracán Katrina arrasara toda la ciudad, y dejara unas mil 800 personas muertas en la región.
Por otra parte, las autoridades estadunidenses de Inmigración instaron ayer a los todos los residentes de la costa del Golfo de México, donde viven muchos hispanos, a evacuar de inmediato la zona a la que se dirige el huracán.
La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su siglas en inglés) de Miami aseguró en un comunicado que no está realizando operativos ni ha instalado puntos de verificación de documentación asociados con la evacuación.
ICE aseguró que durante una situación de emergencia la prioridad del Departamento de Seguridad Interna (DHS) de Estados Unidos es la de salvar vidas y llevar a cabo actividades con este fin para proteger a las personas y a la propiedad y ayudar en la recuperación rápida de la zona afectada.
Esa agencia gubernamental ha incrementado las redadas a nivel nacional para detectar a los inmigrantes indocumentados y aquellos con antecedentes penales, lo que ha causado temor en la comunidad hispana de Estados Unidos.
La más reciente redada significativa fue en Mississippi, donde detuvieron a 600 personas.
En 2005, cuando el feroz huracán Katrina golpeó a Luisiana, muchos latinos indocumentados de la zona no evacuaron por temor a acercarse a las autoridades y por no hablar inglés.
Tras el paso de ese ciclón, en el estado de Florida, los trabajadores agrícolas hispanos indocumentados tampoco se atrevieron a pedir a los soldados de la Guardia Nacional agua y alimentos.
En Luisiana una emisora hispana de radio informó de que hay cientos de mexicanos, hondureños, guatemaltecos y salvadoreños que que no han abandonado el área.




