Horas después del primer cara a cara, las campañas continuaron arremetiendo contra sus rivales
OXFORD.— Los candidatos presidenciales, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, reanudaron ayer sus agendas luego de su debate en Misisipi, que según los medios acabó en empate, aunque las primeras encuestas proclaman a Obama ganador.
El senador por Illinois fue percibido como el triunfador por 51 por ciento de los televidentes encuestados, mientras que sólo 38 por ciento consideró que McCain hizo un mejor trabajo, de acuerdo con la encuesta nacional de CNN/Opinión Research Corp.
El senador demócrata participó ayer en varios mítines en Carolina del Norte y Virginia, y acudió a Washington a una cena con líderes afroamericanos del Congreso estadunidense.
McCain, por su parte, regresó a la capital donde, según su campaña, “continúa trabajando en una solución a la crisis económica”.
Legisladores demócratas y republicanos siguieron ayer enfrascados en sus conversaciones sobre el multimillonario plan de rescate del sector financiero en crisis.
Mientras tanto, las campañas de los dos aspirantes a la Casa Blanca insisten en los mensajes centrales de la pasada noche. Los republicanos recuerdan que McCain es la voz de la experiencia y está preparado para asumir las riendas del país en momentos difíciles como los actuales.
“John McCain es, con mucho, el candidato más (...) preparado para gobernar nuestro país como comandante en jefe”, dijo Mike Duncan, presidente del Partido Republicano en un comunicado.
Obama, que se presentó el viernes como el paladín de la clase media y de un necesario cambio en el país, hizo hincapié ayer en esas ideas.
En Carolina del Norte, el senador mencionó que él y McCain hablaron de la economía durante 40 minutos “y ni una sola vez el senador (McCain) se refirió a las dificultades de las familias de clase media”.




