John McCain y Barack Obama cruzaron ayer el mismo estado y prometieron a sus seguidores un mejor futuro para sus bolsillos
WASHINGTON.— Los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y John McCain, hicieron campaña bajo la lluvia en Pensilvania ayer, donde se presentaron con discursos muy similares.
En ese sentido, ambos trataron de imponer su imagen del político de la clase media.
Obama y McCain están destinados a cruzarse cada vez más en esta última semana de campaña, puesto que son apenas media docena de estados los que decidirán el resultado final.
McCain y su compañera de fórmula Sarah Palin se mostraron unidos en un mitin en la localidad de Hershey. Fue su primera aparición juntos desde que surgieron versiones de un conflicto entre facciones de los candidatos a presidente y vicepresidente.
“Cuando dos inconformistas se unen no siempre coinciden en todo pero eso es muy divertido”, dijo McCain sobre su relación con Palin, antes de volver a retratar a Obama como un izquierdista que conspira con subir los impuestos.
“El senador Obama quiere ser redistribucionista en jefe, yo quiero ser comandante en jefe”, dijo McCain. “El senador Obama quiere diseminar la riqueza, yo quiero crear riqueza. El senador Obama quiere castigar a los exitosos, yo quiero que todos sean exitosos”.
“Recortaremos impuestos para mantener los negocios estadunidenses en EU”, aseguró por su parte Palin.
Obama prometió lo mismo en sus actos de campaña.
“Recortaremos impuestos para que las compañías se queden en Estados Unidos”, aseguró.
El demócrata marcó sin embargo sus diferencias al recordar que McCain se alineó durante años con la mayoría de iniciativas económicas del impopular presidente George W. Bush.
“Ahora, en los últimos días de esta campaña, mi oponente trata de tomar distancia del presidente al que apoyó fielmente el 90 por ciento de las veces (en las votaciones del Senado)”, dijo el demócrata bajo la lluvia en la localidad de Chester.




