MIAMI.- Barack Obama no tiene necesidad de hablar de raza, sólo con verlo es obvio: es negro.
De hecho, la palabra negro (Black) prácticamente no se escucha en la campaña, aunque está presente, pesa y es lo que hace que esta elección sea histórica.
El editorialista de The Miami Herald, Edward Wasserman detectó esta contradicción y criticó que ni los políticos (incluyendo a Obama) ni los medios han querido hablar ampliamente sobre el tema de la raza; no han querido proyectar qué pasará con las relaciones interraciales en Estados Unidos.
Sienten que si hablan de raza, los blancos pueden sentirse intimidados, dijo Wasserman.
Puede ser que por eso los demócratas han optado por que Obama no hable de raza o de colores, y que este trabajo haya recaído en los hombros de los líderes afroamericanos de este país.
El cartel era irresistible, y a pesar de la lluvia y de que se anunció unas horas antes por internet, el gimnasio del Florida Memorial College estaba a reventar: encabezarían un mitin a favor de Barack nada más y nada menos que Jay-Z, Sean “Diddy” Combs y Mary J. Blige. Los reyes del hip-hop.
El esposo de Beyonce Knowles y el ex marido de Jenifer Lopez pidieron a todos los que abarrotaron el gimasio que se levantaran temprano el martes y votaran por Obama.
“Por mucho tiempo fuimos excluidos del sueño americano”, dijo Jay a los jóvenes reunidos. “Obama está en campaña para que podamos volar”.
Fue un mitin breve, pero los que allí estaban salieron convencidos de votar —la mayoría por primera vez en su vida— para cambiar este país.
Alexandria, Kavanti y Patrisha estaban felices depués del mitin y coincidieron en decir que todos tienen que votar por Obama si quieren tener acceso a la universidad.
“Si Obama no gana, sería una tragedia”, dijo Patrisha. “Pero no va a perder, no hay nadie más por quién votar”.
No lo dicen a la primera, pero la presión allí está; saben que si algún negro, en cualquier parte del país se equivoca y se comporta de acuerdo al estereotipo negativo, estropearán esta elección para Barack Obama.
“Yo creo que sí es cierto que puedes mejorar si Obama gana y, aunque él no es totalmente negro, la gente sí nos vigila y nos ve más de cerca cómo nos comportamos”, reconoce Malanie Blackman (18 años) estudiante de sicología en la Universidad de Miami-Dade.
“Tienen miedo (los blancos) de cómo nos vayamos a comportar, y miedo al cambio, a lo desconocido”.
En el vuelo de Washington a Miami, una diplomática centroamericana me dijo: “fíjate qué amables son (los negros); desde que vieron que Obama puede ser Presidente, se comportan con mucho tacto, muy educados, saben que todos los blancos los están viendo.”
Hasta ahora, los afroamericanos con los más altos puestos en el ejecutivo habían sido Colin Powell y la Secretaria de Estado Condoleezza Rice; los otros héroes negros estaban en los espectáculos y deportes.
Un ejemplo de presión social fue la decisión de los músicos de hip-hop Ludacris y Jay-Z de bajarle el tono a sus presentaciones públicas por temor de afectar la campaña de Obama, pues se ha relacionado ese género de música con la exaltación de las drogas, sexo, prostitutas, armas y todos los estereotipos negativos de los negros.
La revista The Source, autodenominada la biblia del Hip-Hop, la cultura y la política, en su editorial asegura que al iniciar el siglo XXI están viendo que los negros no sólo sirven para la música, ser soldados o estar en las cárceles, sino que ahora pueden ser presidentes.
Howard Wolpi es el asesor de la campaña de Obama para asuntos africanos, y asegura que el demócrata ya cambió la historia de este país.
“Hace dos o tres décadas un candidato negro con mamá blanca hubiera sido segregado”, aseguró Wolpi, “esto habla de una transición de la sociedad”.
El editor de la publicación The Black Collegian orientada a las carreras y el desarrollo de los estudiantes afroamericanos escribe en su editorial por qué Obama es un punto de quiebre en la historia de este país.
“Por primera vez en mi vida estoy orgulloso de ser americano porque han elegido a un hombre negro para contender por la Presidencia”, publicó Preston J. Edwards.
“Nunca lo imaginé, pues el pasado racista de este país es claro; recuerdo, dice, cuando los soldados nazis detenidos en Nueva Orleáns comían en restaurantes, pero a los negros nos servían por una ventana; recuerdo que tenía que ceder mi lugar en los autobuses a los blancos; cuando los negros tenían que hacer examen para ver si estaban calificados para votar, y cuando asesinaron a Martin Luther King.
“Sólo me sentía orgulloso de ser americano negro cuando los negros triunfaban: los home runs de Jackie Robinson, el campeonato mundial de box de Muhammad Ali, Jim Brown anotaba Touch Downs; pero lo que más me enrgullecía es que triunfaran Tiger Woods o en el tenis Venus y Serena Williams.
“Ahora, por fin, América ha elegido a un candidato negro por su carácter, y no por el color de su piel; por eso me siento orgulloso de ser americano”, aseguró Edwards.
¿América es la tierra de la libertad?
“América, la tierra de la libertad… donde el Presidente nunca es negro, mujer u homosexual…” versa la canción America is not the world, del cantante británico Morrisey, la cual parece expresar una regla no escrita en la historia de EU.
De los 43 presidentes que ha tenido el país norteamericano desde que declaró su independencia, todos han sido hombres, blancos y ricos. Y por si fuera poco, sólo John F. Kennedy no ha pertenecido a una iglesia protestante.
Algunos historiadores afirman que hubo cinco presidentes con ancestros africanos: Thomas Jefferson, Andrew Jackson, Abraham Lincoln, Warren Harding y Calvin Coolidge. Sin embargo, no existen pruebas irrefutables de que sea cierto y ninguno de ellos aceptó abiertamente tener sangre africana.
Hasta ahora, lo más cercano que ha existido a un afroamericano en la Presidencia de Estados Unidos han sido los actores que representaron dicho papel en la pantalla grande.
El hombre, en 1972 fue la primera película en mostrar a un afroamericano en ese papel, James Earl Jones. Otros ejemplos son: Impacto profundo (1998), Secreto de Estado (2003) y la serie televisiva 24.
Con excepción de Impacto profundo, en la que el personaje del Presidente fue interpretado por el actor estadunidense Morgan Freeman, todos los presidentes ficticios de raza negra llegaron a ocupar el puesto en forma inesperada.
El caso más extremo fue Secreto de Estado, en donde el comediante Chris Rock dio vida a un personaje que contrastaba en todo con la imagen presidencial clásica. Era jóven, informal y, por supuesto, afroamericano.´
“Lo único blanco es la casa”, fue la frase con la que se promocionó dicha película.
Esto no parece ser coincidencia. Estados Unidos sigue siendo visto como un país primordialmente blanco.
“La cultura blanca constituye la cultura establecida en general, causando que la cultura no blanca sea vista como anormal, ya sea en forma positiva o negativa,” dice el sociólogo estadunidense Steven Seidman en su libro Contested Knowledge: Social Theory Today.
“Además, los blancos tienden a estar desproporcionadamente representados en los puestos de poder, controlando casi todas las instituciones políticas, económicas y culturales,” añade.
Hay que recordar que hasta 1964, año en que se aprobó la Ley de Derechos Civiles en Estados Unidos, los afroamericanos no podían utilizar las mismas instalaciones que los blancos. Había escuelas, restaurantes, baños e incluso asientos en los teatros reservados exclusivamente para los blancos.
— Por Alan Miranda




