El candidato demócrata a la Presidencia de EU ha aprendido a oír a un aliado que ha resultado ser mucho más efectivo económica y socialmente: la web
Sao Paulo, Brasil.— El valor e impacto que la televisión significó para las elecciones estadunidenses de 1960 entre John F. Kennedy y Richard Nixon, hoy se repite en las contiendas electorales de 2008 entre Barack Obama, por el Partido Demócrata, y John Mccain, por los republicanos, pero desde las pantallas y monitores de los miles de internautas que navegan por la web.
Internet es un medio de comunicación y herramienta de la que Obama, de acuerdo con Francisco Mendes, corresponsal en Washington del Grupo Bandeirantes y experto en la cobertura de las elecciones presidenciales de Estados Unidos 2008, ha logrado sacar una clara ventaja económica y de presencia electoral.
“El Partido Demócrata ha entendido el valor de internet como arma electoral. Y no lo digo yo ni Obama ni los demócratas. De acuerdo con cifras de mercado, en los últimos tres años internet ha sido el único medio de comunicación que ha presentado un crecimiento sustancial de 24 puntos porcentuales en su nivel de influencia”, dijo Mendes.
Durante su conferencia denominada La web en la elecciones estadunidenses, en el marco del MediaOn, organizado por puntocom Terra, Mendes explicó que cerca de 42 por ciento de los cibernautas entre los 18 y los 30 años de edad usan internet como medio de información y comunicación. Un segmento votantes que antes de las campañas electorales de 2008 “estaba completamente olvidado o era inalcanzable”.
“En 2002, el demócrata Howard Dean, fue uno de los primero en aprovechar directamente el poder de la web para sumar seguidores y financiamiento de los internautas”, comentó.
De esta forma, el ciberespacio y el fenómeno de la web 2.0 se han convertido en un fenómeno “políticamente rentable” para los candidatos presidenciales. Por ejemplo, en 1996, Bill Clinton logró recaudar cerca de diez mil dólares de internet, pero para las elecciones de 2004 el demócrata John Kerry acumuló 84 millones de dólares
“E incluso George W. Bush, quien no utilizó ninguna campaña enfocada en específico hacia la web, logró recolectar cerca de 14 millones de dólares de ésta. Un elemento que marcaba la importancia que el ciberespacio ya tenía en eseentonces.”
Pero Mendes concordó que no fue sino hasta la llegada de Barack Obama al escenario público que internet tomó el lugar que les corresponde. A junio de 2008, el candidato había logrado una recaudación de 372 millones de dólares, de los que 75 por ciento provenían de donaciones de usuarios de la web.
Caso contrario al republicano John McCain que a la misma fecha reunió 173 millones de billetes verdes; 43 millones fueron obtenidos por medio de internet.
La clara ventaja del candidato demócrata en la recaudación vía web, mencionó Mendes, se puede pronosticar por el impacto que Obama ha tenido en sitios como las redes sociales.
“Obama tiene más de un millón de amigos en su perfil de Facebook y MySpace. Mientras que McCain no rebasa de los 200 mil. Incluso los sitios web de cada uno de los contendientes son completamente distintos, johnmccain.com es una página de internet más, mientras que mybarackobama.com ha sido construido como una red social con más interacción y colaboración entre los internautas registrados”, afirmó.
Y agregó que anteriormente la forma de recaudar dinero de una campaña era con empresarios influyentes o realizando cenas de diez mil dólares con personajes prominentes. Sin embargo, Obama y su equipo descubrieron que era mejor recibir tres o cinco dólares de un millón de usuarios que un millón de diez personas.
Si bien internet ya ha demostrado ser un canal efectivo para inyectar dinero a las campañas, la gran pregunta es “si esos mismos dos o tres millones de internautas que ya han donado a la campaña de Obama dejarán su perfil de la red social y saldrán a votar el día de las elecciones”, cuestionó Miguel Almaguer, colaborador especial de NBC.
Para Mendes, si bien la pregunta no tiene una respuesta correcta. Lo cierto es que hoy internet ha demostrado ser una herramienta que incluso puede destruir campañas electorales enteras.
“No olvidemos que en 2006 durante su campaña para la reelección al Senado George Allen se refirió a un indio americano como “macaca”, sinónimo de mono, evento que fue grabado en video y subido a internet. En cuestión de días la controversia fue tal que el mismo candidato tuvo que disculparse por sus comentarios”, recordó Mendes.
En las elecciones de 2008 intentos similares como la idea de identificar a Obama como musulmán o desacreditar a la compañera de fórmula de McCain, Sarah Palin afirmando inicialmente que su bebé de cinco meses no era suyo, sino de su hija de 17 años y aunque tal declaración resultó falsa, eventualmente obligó a la republicana a confirmar que su hija, menor de edad, estaba embarazada.
“Internet es un medio y también es una herramienta, en la medida que le permite a los medios de comunicación tener ojos en cada momento, pero también es un arma peligrosa porque obliga al periodista a discernir entre lo que sí se puede publicar o no”, afirma Almaguer.





