El escándalo de la carrera militar del Presidente, destapado por el lector de noticias Dan Rather en 2004, será analizado en los próximos meses
La demanda del ex presentador de noticias Dan Rather en contra de la televisora estadunidense CBS por encubrimiento del supuesto trato preferencial que recibiera el todavía presidente George W. Bush para no ir a la guerra de Vietnam en 1968, llegará por fin a las cortes el próximo año, según informó el periódico británico The Guardian.
Este escándalo podría perseguir al republicano aún después de que concluya oficialmente su mandato el próximo 20 de enero, a diferencia de las acusaciones que pesan en su contra por violaciones a los derechos humanos de los presos de Guantánamo y Abu Ghraib.
Rather, quien había ocupado el puesto de lector de noticias estelar de CBS desde 1981, fue removido un día después de las elecciones presidenciales de 2004, supuestamente por haber difundido un reportaje que denunciaba el trato preferencial dado a Bush para entrar a la Guardia Nacional Aérea de Texas, institución que no aportó efectivos durante la guerra de Vietnam y que, por tanto, recibía un gran número de solicitudes de admisión.
En aquel entonces, el padre del actual Presidente era miembro del Congreso, lo que, según algunas fuentes citadas en el reporte, pudo haber tenido un efecto sobre su ingreso. Sin embargo, existen algunos documentos que muestran que no fue su padre, sino amigos cercanos quienes usaron sus influencias para evitar que Bush fuera a la guerra.
Ben Barnes, ex miembro del congreso estatal de Texas, admitió en 1999 al diario The Washington Post que había hecho una llamada para recomendar a Bush con los encargados de seleccionar a los nuevos integrantes de entre los 500 jóvenes que habían solicitado su admisión ante la Guardia Nacional Aérea de Texas.
Tanto la Casa Blanca como un gran número de militantes de la derecha estadunidense afirmaron que los documentos citados por el reportaje eran falsos. La cadena televisiva se retractó de la información, con el argumento de que no era capaz de verificar la autenticidad de los documentos.
El ex conductor, quien continuó trabajando sólo como corresponsal para la televisora hasta 2006, presentó una demanda por rescisión injustificada de contrato por un monto de 70 millones de dólares (más de 938 millones de pesos). Además, ha dicho en varias ocasiones que el panel de investigación creado por la cadena televisiva estaba lleno de simpatizantes de la derecha.
Richard Thornburgh, ex gobernador de Pennsylvania y Louis Boccardi, presidente de la agencia AP, fueron los encargados de conducir las investigaciones del panel. Éste llegó a la conclusión de que Rather y su equipo no habían incurrido en difamación. Sin embargo, consideró que la cadena sacó a la luz la noticia por razones competitivas.
“Lo que dicen los documentos no ha sido negado por el Presidente ni por nadie a su alrededor”, explicó Rather, quien ha insistido en que la retracción de CBS y su despido respondieron a la necesidad de evitar posibles represalias por parte de los reguladores de los medios.





