CHICAGO.— Desde antes del amanecer, algunas personas comenzaron a reunirse en el Parque Grant, el jardín público más importante de Chicago.
Deseaban apartar su lugar para la que prometía ser la fiesta pública más grande que hubiese visto esa ciudad, hogar del próximo Presidente de Estados Unidos.
Las 70 mil invitaciones se habían confirmado desde la mañana del lunes, según relataba Tom Krieglstein, la primera persona en llegar a la cita, antes de las 5 de la mañana. En entrevista con The New York Times explicó que durmió en una parada de autobús sobre la Avenida Michigan, entrando de vez en cuando a un hotel para recuperar el calor.
La gente seguía llegando poco a poco, hasta que alrededor de las 11 de la mañana, el lugar se encontraba repleto. Sin embargo, las autoridades locales dijeron que no dejarían entrar a nadie hasta después de las 8:30pm, cuando se tenía planeado que comenzara la fiesta.
La temperatura era un tanto tibia, lo que desconcertó a aquellos que están acostumbrados al clima frío que la Ciudad de los Vientos usualmente tiene a principios de noviembre.
La seguridad no se dejó al azar en ningún momento. Por toda la zona se levantaron barricadas y en los techos de los edificios podían verse a guardias con perros, para prevenir cualquier incidente. Incluso se cerraron algunas estaciones del Metro.
Por su parte, la Guardia Costera de Estados Unidos se encargó de mantener la la vigilancia desde las aguas del lago Michigan, para asegurarse que nada pasara en el lugar que, según cálculos de la Alcaldía, recibiría a más de un millón de personas.
El Parque Grant ha sido un testigo mudo de la historia de Chicago. En ese mismo sitio, a la par de la Convención Nacional Demócrata de 1968, se presentaron algunos de los enfrentamientos más violentos entre la policía y grupos que se oponían a la guerra con Vietnam.
Por esa razón, se había criticado la elección de este sitio para la celebración de la victoria del Presidente electo de Estados Unidos. Sin embargo, el alcalde de la ciudad, Richard M. Daley lo justificó de una forma bastante simple al decir: “Celebramos todo en el Parque Grant”.
“Puede verse la celebración en el aire”, continuaba mientras esperaba vestido con un atuendo más relajado de lo normal.
Para él, la situación era inmejorable, porque por fin, Estados Unidos tendría un Presidente afroamericano y éste era un habitante de Chicago. Además, al ser el primer presidente desde John F. Kennedy en provenir de un área urbana, el alcalde se mostró doblemente optimista.
“Esto es historia estadunidense,” dijo y afirmó que la gente no saldría a buscar problemas, sino a divertirse, a festejar.
En días recientes, hubo una controversia sobre declaraciones de algunos funcionarios del gobierno de la ciudad, quienes habrían recomendado que aquellas personas que no hubiesen alcanzado boleto, tendrían que quedarse en sus vecindarios.
“De ninguna forma les diría que no formaran parte de la historia estadounidense,” dijo. “Van a venir aún si tienen que estar aquí – a una o dos cuadras de distancia. Sólo quieren formar parte de la escena. Y es una celebración. Están emocionados.”
Al filo de las 6 de la tarde, las personas comenzaron a entrar a la sección norte del parque. En otra parte del parque estaban los que no habían alcanzado boleto. Gran parte de ellos decidió acostarse sobre el pasto, mientras comenzaban a contemplar la batalla electoral que se desarrollaba frente a sus ojos.
Una inmensa pantalla, financiada por la campaña de Obama, se había instalado en el lugar, para que todos pudieran ser testigos de la historia.
En el lugar se podía ver todo tipo de gente, de todas las razas y todas las edades, desde estudiantes universitarios hasta pensionados. Blancos, negros, hispanos, todos repitiendo en coro los nombres de los estados mientras se anunciaba la victoria demócrata en cada uno de ellos.
Cuando se anunció que Obama había ganado las elecciones, el júbilo explotó entre la multitud concentrada en el parque y en toda la ciudad de Chicago. Ya era un hecho, Barack Obama se había convertido en el primer presidente negro de EU.




