John McCain probablemente se esté preguntando hasta qué punto el apoyo de George W. Bush le resulte beneficioso
John McCain probablemente se esté preguntando hasta qué punto el apoyo de George W. Bush le resulte beneficioso en su búsqueda de llegar a la Casa Blanca.
El mandatario puede recaudar grandes sumas de dinero para McCain y los otros candidatos republicanos en las elecciones generales de noviembre.
Pero también puede traspasarle el aura de una presidencia empañada por enormes aumentos en los precios de la gasolina, la amenaza de una recesión, el desprestigio internacional que sufrió el país en los últimos años, la turbulencia en el Oriente Medio y muchos otros temas.
Y ello sin mencionar la impopular ocupación de Irak, una política con la cual McCain está estrechamente asociado.
Todo aspirante a la presidencia del partido oficialista debe decidir siempre hasta qué punto quiere vincularse con el mandatario saliente.
La decisión de Al Gore de distanciarse de Bill Clinton en el 2000 fue probablemente un regalo caído del cielo para Bush. A pesar de los problemas personales que tuvo, Clinton seguía siendo muy popular y muchos piensan que Gore cometió un error al tomar distancia.




