Podrían asignarle un menor número de delegados en las primarias demócratas de martes
DALLAS.- La escasa participación política de los hispanos en los pasados procesos electorales en Texas puede afectar a este grupo étnico, al asignarle un menor número de delegados en las primarias demócratas de martes, aunque los latinos se vuelquen a las urnas.
El impacto del voto hispano en Texas, que se espera imponga este martes una nueva marca de participación, podría verse seriamente disminuido en su facultad de elegir delegados.
Funcionarios del Partido Demócrata en Texas explicaron que existe la posibilidad de que algunos distritos, ubicados en áreas hispanas en el sur de la entidad, aporten dos o tres delegados, mientras que otros en las zonas urbanas como Dallas o Houston proporcionen siete e incluso ocho.
La situación amenaza con perjudicar a la senadora Hillary Clinton, quien goza de un fuerte apoyo en las áreas de alta concentración de hispanos.
En cambio, su contrincante, el también senador Barack Obama, podría resultar beneficiado al tener apoyo en los distritos que contribuirán con el mayor número de delegados.
El sistema de asignación de los 228 delegados demócratas en Texas está diseñado para recompensar la participación ciudadana en base a los resultados de pasadas elecciones en los 31 distritos senatoriales de la entidad.
La designación de delegados en las elecciones de este martes será determinada por una fórmula que se basa en el número de votos registrados en cada distrito a favor del candidato presidencial John Kerry en 2004 y el candidato demócrata a la gubernatura en 2006, Chris Bell.
Entre más alta haya sido la votación en esos distritos esos años, más delegados obtendrá dicho distrito en esta elección, explicó el presidente del partido demócrata en Texas, Boyd Richie.
"No es que estemos tratando de castigar a nadie", dijo Richie.
"Eso es lo último que desearíamos hacer. Lo que buscamos es promover entre la gente que regrese y vote, queremos que todos participen", indicó.
De acuerdo con los resultados en 2004 y 2006, la votación más alta se dio en áreas donde se espera una buena votación para Obama, por lo que dichas zonas aportarán ahora más delegados que las áreas donde la votación fue escasa.
Sin embargo, el sistema es altamente controversial, dado que existe la posibilidad de que el precandidato presidencial demócrata que más votos reciba este martes en toda la entidad, sea aquel que obtenga un menor número de delegados.
Para los simpatizantes de la senadora Clinton, el sistema está fallido al no representar de manera debida la verdadera intención del voto.
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