Expertos de la Universidad de California, en San Diego, explican algunos de sus más recientes descubrimientos en materia de polución ambiental
LA JOLLA, California.— La contaminación del aire no sólo afecta las vías respiratorias, ojos y corazón de la gente que vive en la zona donde se liberan los humos, gases y partículas. Debido a los intensos vientos, los elementos nocivos viajan y dañan otras regiones.
“Las partículas contaminantes pueden migrar de un sitio a otro e impactar notablemente la calidad del aire en regiones distantes. No obstante, los gases se quedan en la zona donde se generan —en promedio 100 años—. Ambas situaciones singnifican que la calidad del aire en el mundo se está reduciendo notablemente”, explicó el científico mexicano Mario Molina.
Durante su ponencia Partículas atmosféricas: retos globales y locales, en el Edificio de Ciencias Naturales de la Universidad de California, en San Diego (UCSD), organizada por el Instituto de las Americas, agregó que el daño es local y global.
“La contaminación atmosférica es un asunto regional cuando se impacta la calidad de vida de las personas de la zona”, dijo el Nobel de Química mexicano (1995). “Pero se vuelve mundial cuando se comienza a registrar el calentamiento global”.
Molina advirtió que los contaminantes dañan los pulmones de los niños en desarrollo, el corazón de la gente vulnerable —en México se registran mas muertes de origen cardiaco y crisis asmáticas durante los días de mayor contaminación atmosférica— y además se lesionan los ojos.
“También hemos registrado, con mapas (imágenes tomadas )desde el espacio, que la contaminación de partículas migra de una cuidad a otra, de un país a otro e incluso de un continente a otro, gracias a los intensos vientos que se registran mas allá de las nubes. Por ello, la contaminación con partículas es cada vez más notoria en países donde no se tenía.”
Verificarán autobuses
“Si bien en la Ciudad de México hemos realizado —en conjunto con su gobierno— una serie de acciones que reducen los contaminantes del aire por gases (verificación vehicular e incrementar el transporte público poco contaminante, entre otros) aún nos falta mucho por hacer. Aunque próximamente también habrá una verificación de los camiones y autobuses en el Distrito Federal y también estamos pidiendo que los autos de otras regiones del país, que lleguen a la capital, sean verificados”, subrayó Molina.
Hoy en día un número importante de las recomendaciones que hacen los científicos del mundo a los gobiernos ya se llevan a cabo, pero ahora los expertos desean que se implementen las estrategias más rapido. Advirtieron que no se puede perder más el tiempo.
Mario Molina recomienda que se desarollen y utilicen nuevas tecnologías de combustible ecológico.
Se evite la contaminación en casa, en la escuela, empresas e industrias, no sólo hoy, cuando lo verde es un tema de moda en el mundo, sino toda la vida.
Dice que se debe fomentar la construcción de edificios inteligentes, en la que se pueda reciclar el agua, calentar las habitaciones con sol y aprovechar al máximo las energías alternativas.
Mientras los contaminantes vuelan por los cielos, recuerda que la deforestación nos pone en más riesgo ante este peligro. Por eso sugiere fomentar la siembra de árboles y arbustos en las ciudades.
En este contexto, aconseja que el tema ecológico sea un tema de conversación y educación desde temprana edad.
Todo mundo causa un daño.
En ese sentido, Mark H. Thiemens, profesor de Ciencias Naturales de la UCSD, llama la atención porque se especializa en la contaminación que generan los barcos en los cielos marítimos.
“El combustible que usan los grandes barcos se llama búnker y es un gran contaminante para el aire. Por eso desde hace algunos años hemos realizado estudios respecto de su impacto en los aires cálidos y fríos de los mares del mundo. Lo que hemos descubierto es que su combustión también genera partículas y gases que viajan de un lugar a otro”, dice.
Es un tema que hoy poco se discute, al igual que cientos que pasan desapercibidos por el común de la población. Thiemens recomienda que los miles de barcos que viajan a los diversos puertos del mundo cambien el búnker por otro combustible menos contaminante.
“Tenemos un gran problema en todo el planeta, que no se puede resolver con la acción de un solo país, tenemos todos que trabajar en conjunto porque toda nación es productor y receptor de contaminación. Las soluciones son locales para tener un impacto global”, advirtió Mario Molina.




