La más reciente cifra de muertos llegaba a los 12 mil
PEKÍN.— El gobierno chino contabiliza ya más de 12 mil muertos y 18 mil 500 sepultados por el terremoto que sacudió el suroeste del país, según las cifras de Sichuan, la provincia más afectada, y de la televisión estatal china CCTV.
El sismo del lunes en China, el más mortífero desde 1976, dejó decenas de miles de víctimas en el suroeste del país, lo que obligó a redoblar los esfuerzos en las tareas de rescate.
Aunque ya se ha actualizado el balance de los muertos con el paso de las horas, la cifra se incrementaba.
El ejército y los equipos de socorro intentaban alcanzar las zonas del suroeste sacudidas por el temblor de magnitud 7.8 que derribó escuelas, viviendas y fábricas.
Las imágenes en la televisión mostraban edificios destruidos, carreteras partidas en dos, laderas de montañas desmoronadas y supervivientes luchando por salir de los escombros.
Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Pekín anunciaron que acortarán a partir de hoy el relevo de la llama.
El presidente estadunidense George W. Bush presentó sus condolencias a su homólogo chino Hu Jintao, mientras que la Casa Blanca anunció una ayuda inicial de 500 mil dólares para las víctimas del sismo.
El primer ministro chino Wen Jiabao admitió que la situación era peor que lo inicialmente estimado.
“En este momento tenemos grandes dificultades para llevar a cabo las tareas de rescate”, dijo en una reunión de crisis en la ciudad de Dujiangyan.
Además de los fallecidos, miles de personas están atrapadas bajo los escombros, mientras los responsables chinos pedían comida, medicinas y material de rescate.
China ha movilizado al ejército para que conduzca la búsqueda de víctimas y su socorro, pero los esfuerzos por llegar a las zonas más afectadas se vio dificultado por las lluvias torrenciales.
Un equipo de mil 300 soldados y médicos militares lograron alcanzar el distrito de Wenchuan, donde se situó el epicentro, tras sortear un terreno accidentado. Al menos 500 personas murieron en ese punto concreto.
Además figuran unos cinco mil muertos en el distrito de Beichuan, donde el 80% de los edificios se derrumbaron.
En la ciudad de Mianzhu murieron unas tres mil personas. Al menos 600 murieron y dos mil 300 quedaron atrapadas en la ciudad de Shifang, donde hubo una importante fuga química.
Un alto mando del ejército habló de daños inusualmente graves en la ciudad de Yingxiu.
“Los helicópteros están preparados para lanzar por aire comida, medicina y agua en la zona cuando el tiempo lo permita”, declaró.
Un portavoz del Ministerio chino de Exteriores dijo que de momento no hay informaciones sobre extranjeros muertos o heridos.
En Pekín, las instalaciones que albergarán los Juegos Olímpicos de agosto no sufrieron daños.
El portavoz del comité organizador Sun Weide dijo que el relevo de la llama sería acortado a partir de hoy, cuando el símbolo olímpico pase por Jianxi, y que incluiría un minuto de silencio por las víctimas, antes de la partida de los relevistas.
El balance provisional de víctimas es el más elevado en China desde 1976, cuando 242 mil personas murieron en la ciudad septentrional de Tangshan.



