El sismo despertó una ola de solidaridad en todo el mundo que se concretó en las ofertas de ayuda inmediata de países y organizaciones
PARÍS— El sismo despertó una ola de solidaridad en todo el mundo que se concretó en las ofertas de ayuda inmediata de países y organizaciones.
La ONU está dispuesta a “aportar toda la asistencia posible a China si lo pide”, dijo la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, Elisabeth Byrs, que precisó que Pekín ya está haciendo todo lo posible para socorrer a los supervivientes.
El terremoto provocó el hundimiento de numerosas escuelas, edificios y fábricas. Miles de personas están bajo los escombros.
Los expertos de la ONU están en alerta por si tienen que viajar de urgencia, dijo Byrs.
Pekín señaló que cualquier ayuda material o en dinero es bienvenida, afirmó Wang Zhenyao, director del departamento de ayuda de emergencia del Ministerio chino de Protección Civil, en rueda de prensa en Pekín.
Sin embargo, “en estos momentos, existen todavía obstáculos al transporte en las regiones afectadas y es imposible, incluso para nuestros equipos de socorro, llegar a las zonas devastadas”, agregó.
“Por lo tanto, no se dan las condiciones para que autoricemos a los equipos internacionales” a viajar a la zona del terremoto, precisó.
Taiwán, rival de la China continental de la que se independizó de hecho en 1949, ofreció el martes ayuda de emergencia, al tiempo que su presidente, Chen Shui-bian, y su primer ministro, Chang Chun-hsiung, expresaban su tristeza.
El Comité Olímpico Internacional (COI) donó un millón de dólares para ayudar a las regiones afectadas que será tramitado a través del Comité de Organización para los Juegos Olímpicos de Pekín (BOCOG), que empiezan el 8 de agosto.
También el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, se apresuró en mandar un mensaje de apoyo, así como Alemania, España, Francia, Japón Rusia y Ecuador



