Cuando las cosas en Myanmar se complican, inevitablemente él desaparece: Than Shwe, de 75 años, líder de la dictadura militar del país asiático desde 1992, no sale a la superficie desde la llegada del devastador ciclón Nargis.
Mientras la imagen de salvado oficial descansa en la televisión oficial de la ex Birmania sobre los funcionarios de segunda línea, el general, siempre tímido a la hora de las apariciones públicas, es un enigma dentro y fuera de su país.
Aunque se describe como un ferviente budista, es sumamente supersticioso. Tanto, que emplea a astrólogos para que le enseñen el camino al paraíso. El pueblo birmano debe ayudar también: los campesinos de Pegu, 80 kilómetros al norte de Rangún, recibieron en diciembre la orden de cultivar semillas de girasol, según la bien informada revista opositora on line Irrawaddy. Girasol en birmano se dice “Nay Kyar”, que también significa “larga vida”. “Nay” es además “sábado”, el séptimo día de la semana.
El año pasado, el poderoso general reclamó un tipo especial de nuez llamada Kyet Suu, que suena parecido al nombre de la principal opositora a Than Shwe, (Aung San) Suu Kyi. La idea era cultivar esta nuez en los campos para así contrarrestar la atracción de la carismática política sobre la población.



