La MINUSTAH presenta su informe sobre la situación en ese país; destaca el descontento social
La frágil situación en Haití causada por el creciente aumento de los precios de los alimentos requiere 'una respuesta urgente y coordinada' para evitar la desestabilización de ese país, afirmó este martes la Misión de Estabilización de Naciones Unidas para Haití (MINUSTAH por sus siglas en inglés).
El jefe de la MINUSTAH, Heidi Annabí, presentó este martes ante el Consejo de Seguridad su informe sobre la situación en el país caribeño en el que destacó el descontento social.
Consideró que las protestas del pasado 4 de abril contra el encarecimiento de los alimentos, en las que murieron cuatro personas, dejaron claro 'las implicaciones de ese descontento social para la seguridad' en Haití.
El alza de los precios de la canasta básica es un fenómeno que adquirió una dimensión política y se convirtió en una nueva variable de inestabilidad en ese país, añadió Annabí.
Dijo que es urgente que los países donantes, los inversionistas, el sector privado y los haitianos que viven fuera del país trabajen con la autoridad haitiana en la búsqueda de mecanismos creativos que ayuden a mejorar de inmediato las condiciones socio económicas.
Annadí subrayó los avances en política de seguridad y la importancia de mantener la MINUSTAH desplegada con nueve mil efectivos, sobre todo latinoamericanos, hasta que se consolide un verdadero proceso de transición y estabilidad democrática.
Tras su intervención, los 15 miembros del Consejo de Seguridad expresaron en una declaración de prensa su preocupación por la situación humanitaria en Haití y llamaron a enviar ayuda de emergencia a ese país.
Al respecto, saludaron la decisión del gobierno haitiano de convocar a una conferencia internacional de alto nivel en Puerto Príncipe el próximo día 25 para tratar sobre la asistencia a ese empobrecido país.
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