Los plagiarios del buque con dos millones de barriles de petróleo dieron un plazo de diez días para pagar la recompensa. La Liga Árabe sostiene una reunión de emergencia para tomar medidas contra esa actividad ilícita y la ONU aprobó nuevas sanciones contra esos delincuentes
NAIROBI.— Los piratas somalíes que tienen secuestrado el superpetrolero saudí Sirius Star reclaman el pago de un rescate de 25 millones de dólares —una cuarta parte del valor de la carga—, informó Andrew Mwangura, director del Programa de Asistencia Marítima (PAM), con sede en el puerto keniano de Mombasa.
“Pedimos 25 millones de dólares a los propietarios sauditas de la petrolera”, afirmó uno de los presuntos piratas, identificado como Mohamed Said, desde Nairobi, capital keniana, según un reporte de la televisora árabe Al-Yazeera.
Said enfatizó que su petición no es negociable y dio un plazo de diez días a la empresa propietaria del buque para la entrega del dinero; de lo contrario, amenazó con severas consecuencias irremediables.
Mwangura, que no ofreció más datos, dijo que las negociaciones ya avanzan entre los piratas y la empresa propietaria del buque, “Vela International Marine Limited”, subsidiaria de la petrolera saudí Aramco.
El pasado miércoles, una grabación atribuida a uno de los piratas y difundida por Al-Yazeera anunciaba que los piratas exigían un rescate en efectivo y que habían comenzado a negociarlo.
El Sirius Star, que se encuentra fondeado a cinco millas de la costa de la ciudad de Eyl, en Puntlandia, en el norte Somalia, tiene a bordo una tripulación compuesta por 25 personas, dos de nacionalidad británica, dos polacos, un croata, un saudí y 19 filipinos.
Los piratas abordaron el Sirius Star el sábado pasado muy lejos de las aguas de Puntlandia, en el océano Índico, 800 kilómetros al sureste de Mombasa y mil 700 kilómetros al sur de Eyl.
Según Mwangura, entre 30 y 40 piratas estarían controlando el barco, un superpetrolero de 330 metros de eslora, con un peso muerto de más de 300 mil toneladas y capacidad para dos millones de barriles de crudo, el mayor barco capturado por los piratas somalís desde que iniciaron sus actividades en 2005.
En este contexto, Rusia desplegará buques de guerra de forma regular en aguas de la costa este de África para prevenir ataques de piratas contra los barcos mercantes que navegan por esa región, informó el comandante de la Marina rusa, Vladimir Vysotsky.
La decisión se tomó ante “los actuales acontecimientos en el Cuerno de África y el Golfo de Adén, donde los piratas somalíes han intensificado su actividad”, señaló el almirante Vysotsky, citado por la agencia rusa de noticias Novosti.
El anuncio ruso se suma a los planes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea (UE) de aumentar su presencia naval en el Golfo de Adén y de lanzar, a partir del próximo 8 de diciembre, una operación naval conjunta, denominada Atalanta.
Ministros de Yemen, Egipto y la Liga Árabe sostuvieron una reunión de emergencia en el Cairo con autoridades de los países bañados por el Mar Rojo para decidir las medidas necesarias para enfrentar el notable aumento de lapiratería.
Según los rotativos The Egiptian Gazette y News Yemen, el encuentro tuvo lugar después que Gérard Fellin, comandante de la marina francesa en la región y directivos de organismos marítimos locales e internacionales acusaron a esos países de haber perdido el control de la seguridad en las aguas del Golfo de Adén y del Mar Rojo.
“El Buró Marítimo Internacional señaló que los piratas que tienen su base en la nación africana sin ley están fuera de control”, reportaron dichos diarios poco después de la escalada de acusaciones entre las autoridades de los países involucrados en la crisis desencadenada por el secuestro del buque-tanque saudita Sirus Star, el más espectacular de la historia de la piratería mundial en las aguas territoriales de Somalia.
Mientras tanto un número creciente de navíos militares extranjeros penetraron a las aguas territoriales de Egipto, Arabia Saudita, Sudán, Eritrea, Etiopía, Somalia y Yemen argumentando el combate a la piratería en la zona.
La acción fue recibida con declaraciones de extrañamiento como la del ministro yemenita de Relaciones Exteriores, Abu Bakr al-Qirbi, quien el pasado domingo expresó su preocupación en conferencia de prensa y acusó a Israel de tratar de globalizar el Golfo de Aden y el Mar Rojo.
Pero la respuesta que recibió del Fellin, también en conferencia de prensa, fue que no estaba satisfecho con el nivel de cooperación entre Yemen y Francia.
Además, el militar francés negó la existencia de un plan para globalizar al Golfo de Aden y al Mar Rojo.
El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución que impone nuevas sanciones a personas y entidades vinculadas a los piratas que actúan contra el comercio marítimo internacional desde las costas de Somalia.
La resolución presentada por Reino Unido y que recibió el apoyo unánime de los 15 miembros del órgano, también reafirma el embargo de armas impuesto a Somalia desde 1992.
El objetivo de las nuevas sanciones es reforzar el gobierno de transición somalí y debilitar a los grupos armados que fomentan la inestabilidad en la que lleva sumida el país desde hace casi dos décadas.
En ese sentido, el texto adoptado por el Consejo autoriza la creación de un grupo de expertos que será el encargado de identificar a quienes estén vinculados con la piratería y con grupos armados que obstaculicen al acuerdo de paz alcanzado el pasado 26 de octubre por el gobierno y parte de la oposición.
También incluye entre los sancionables a los grupos que obstruyan la distribución de ayuda humanitaria, amenacen la estabilidad del país y violen el embargo de armas.
Esas personas identificadas por el comité, además de sufrir sanciones financieras, tampoco tendrán derecho a viajar fuera de Somalia.
La resolución precisa que se podrán considerar excepciones en los casos en que los activos financieros sean necesarios para adquirir productos básicos, como alimentos, o pagar tratamiento médico y medicinas.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo público el pasado miércoles un informe al Consejo de Seguridad en el que aseguró que los piratas han capturado unos 65 barcos en lo que va de año y han obtenido unos 30 millones de dólares por concepto de rescates.
El informe alertó que el aumento de los actos de piratería ha afectado gravemente al comercio internacional en la zona y ha debilitado al gobierno somalí, además de profundizar la crisis humanitaria que sufre el país.
Con información de Carmen Álvarez



