Los cantautores ofrecieron en el Auditorio Nacional el concierto 2 Tipos descuidados, lleno de una mezcla de ritmos, que mantuvo al público emocionado durante 210 minutos
La noche del sábado se lleno de sonidos mexicanos como el son veracruzano, el huapango y rock urbano al reunir a dos exponentes de la música: Óscar Chávez y Jaime López en su concierto titulado 2 Tipos descuidados.
Lo que empezó como un experimento de sonidos, ya entrada la velada, dividió a los asistentes que pedían a gritos y silbidos que saliera Chávez durante la actuación de López. Sin embargo, otros gritaban con voz en cuello “bravos” en favor del rockero, convirtiendo el inmueble en un auténtico manicomio de emociones.
A las 20:00 horas aparecieron ambos artistas sobre el escenarrio: Óscar Chávez, vestido sobriamente de negro, mientras que Jaime López lució camisa, sombrero y tenis blancos, chamarra norteña y pantalón de mezclilla.
La escenografía era sencilla con una mesa al centro decorada con mantel rojo y un par de tarros de cerveza; al fondo dominaban tres estrados para los músicos y, en la parte superior, un enorme letrero con la leyenda “Cantina, la cruda realidad”, que dio la bienvenida al Coloso de Reforma llenó en un 90 por ciento de su capacidad.
Amigo, amigo fue el primer tema que interpretaron a dúo en la que Jaime López robó la atención del auditorio con su armónica. Le siguió Preso me llevan, en homenaje a Germán Valdés Tin Tan, y después Señora doña Fernanda, de la inspiración de Chávez.
“¡Gracias! Vamos a dedicar este recital a gente que ya se fue como Julio Morales”, fueron la primeras palabras que dirigió Chávez al cuarteto de cuerdas que los acompañó.
Ya en solitario, Chávez dio paso a un repertorio de temas en los que predominaron huapangos, sones veracruzanos y boleros, dejando de lado las canciones de protesta por las que es muy recordado. Sólo hizo alusión política en comentarios sueltos a lo largo del concierto.
“Estos boleros los recordamos para hacer presentes las promesas de los distintos gobiernos que nos han gobernado”, dijo el cantautor arrancando los gritos de los asistentes.
Nuestro juramento, El buscapies y Deuda dieron nuevamente la bienvenida a Jaime López y juntos interpretaron A la orilla de la carretera y Doroteo, mientras en las pantallas se veían imágenes de Pancho Villa. Después sonó Más mal no me puede ir que dio pie a un receso de 15 minutos.
Casi a las 22:00 horas se reanudó el concierto sólo con López, quien cantó Se fue a Hong Kong, tema dedicado a Eulalio González Piporro, No ando buscando a Jesús y Desnuda tus huesos. En su versión de El infierno es amor (Por ti) los aplausos se dividieron y los “chavistas” pidieron que saliera Óscar, aunque la música transcurrió con 039, Qué onda ese y Chilanga Banda, para que finalmente apareciera Chávez, quien cerró con diez temas más calmando los ánimos del público entre los que no faltaron Perdón y Macondo.
Estos boleros los recordamos para hacer presentes las promesas de los distintos gobiernos que nos han gobernado”
óSCAR CHÁVEZ
CANTAUTOR





