De acuerdo con medios británicos, la Reina del pop ya le exigió a su esposo Guy Richie que se separen, algo que él aceptó; quieren evitar una pelea por respeto a sus hijos
LONDRES.- Los contrastes de la vida. Madonna puede presumir de agotar en horas, y en diversas partes del mundo, los boletos para su nueva gira Sticky + Sweet tour y tener una vida profesional exitosa. Pero su vida personal está en medio de una crisis.
Poco antes de su cumpleaños número 50 la Reina del pop se queda sola. Al menos eso es lo que afirman medios británicos, que aseguran que su matrimonio con el cineasta Guy Ritchie llegó a su fin.
El Daily Mirror sostiene que ambos reconocieron que durante siete años de convivencia se distanciaron. “Lo siento. Quiero el divorcio”, dijo Madonna a su esposo en una discusión, según relató un amigo de la pareja al periódico. “Y él aceptó. Fue bastante indoloro, pero muy triste”, agregó la fuente.
Ambos quieren evitar una pelea por el divorcio al estilo de Paul McCartney y Heather Mills, por respeto a sus hijos.
Madonna y Ritchie viven en Londres la mayor parte del tiempo, junto con su hijo en común, Rocco, de ocho años, así como Lourdes, la hija de Madonna, de 11, y el hijo adoptivo africano, David, de dos.
En los últimos tiempos, la prensa había informado de cada vez más problemas en el matrimonio. El director de cintas como Snatch y Lock, Stock and Two Smoking Barrels al parecer estaba cansado de estar a la sombra de su mujer. Por eso se producían constantes discusiones.
Desde hace meses, los medios afirman que el amor entre ambos se había terminado. Y las especulaciones no cesaron a pesar del desmentido de la portavoz de Madonna. Según se dijo, ya llevaban vidas separadas en plantas diferentes de la mansión en Londres.
De todas maneras, se dice que Ritchie aún sueña con salvar el matrimonio. “Está un poco deprimido. ¿Quién no lo estaría? Se fue al campo para encontrar un poco de tranquilidad y paz”, dijo un amigo.
Mientras el director de cine busca consuelo en la propiedad campestre en el condado de Wiltshire, Madonna está con sus hijos en Nueva York, para tomar distancia.
Los próximos cumpleaños del matrimonio —Madonna llega a los 50 en agosto, Ritchie, a los 40 un mes después— no serán previsiblemente grandes fiestas.
Y es que una vez de regreso a Londres, deberán dividir el patrimonio de la pareja. La cantante al parecer posee unos 600 millones de dólares. Ritchie, bastante menos.
El año pasado, Madonna firmó un contrato de 118 millones de dólares por diez años con la empresa estadunidense organizadora de conciertos Live Nation.
Su álbum más reciente, Hard Candy, está arrasando y su próxima gira, Sticky & Sweet, es todo un éxito. Los lugares que han sucumbido al encanto de la Blonde ambition son: París, Lisboa, Nueva York, Zurich, Boston, Chicago, Denver, East Rutherford, Nueva Jersey, Oakland, Las Vegas, Houston, Montreal, Toronto y Vancouver. En todos los lugares se agotaron los boletos en pocas horas. En México rompió récords de ventas.
Además, la pareja tiene mansiones y apartamentos de lujo no sólo en Londres y en el campo, sino también en Nueva York y Beverly Hills, a lo que se suma toda una flota de coches de lujo. Sin la existencia de un contrato matrimonial, Ritchie posiblemente podría recibir más de 95 millones de dólares de Madonna, calculó el rotativo Daily Mirror.
Por eso, ambos se están asesorando con abogados, aseguran los medios. Madonna buscó consejo con Fiona Shackleton, que ya representó al ex beatle Paul McCartney, quien se divorció de Heather Mills, y al príncipe Carlos, quien se separó de Diana, en sus divorcios. Ritchie, a su vez, se está asesorando con un bufete londinense.
Amigos del matrimonio descartan que su proceso de divorcio vaya a ser difícil. “Guy es un tipo honesto. Y punto. No es su estilo sacar provecho de este tipo de situaciones tristes. Tiene demasiado respeto por su mujer y sus hijos”.





