El tenor español expresó su amor por México en su presentación en el marco del XI Festival Internacional de Tamaulipas 2009
TAMPICO.– Después de la seriedad y disfrute de dos horas de ópera clásica, el tenor español Plácido Domingo cambió su traje sastre por uno de charro negro, y con sombrero en mano, entró al escenario del Centro de Convenciones y Exposiciones de Tampico que albergó a ocho mil 275 personas.
La ovación no se hizo esperar luego de que el público reconoció temas como El día que me quieras, Bésame mucho y Granada que tan sólo iniciaron el cúmulo de sorpresas musicales que se avecinaban en la primera presentación del cantante en la entidad la noche del miércoles, en el marco del XI Festival Internacional de Tamaulipas 2009.
El mariachi de la orquesta de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) entonó en solitario y como preámbulo El son de la negra, para después abrir paso al tenor de cabellera blanca, con Paloma querida, de José Alfredo Jiménez.
La gala de apertura del festival fue conquistada por el español, quien abrió plaza con su magistral voz, viajera del mundo, que reveló su amor al pueblo mexicano, del que se siente parte.
El público improvisó un coro multitudinario con Ella, tras la que Domingo cambió su chaquetilla de charro por una cuera tamaulipeca para entonar en son huasteco El mil amores y seguir con La cama de piedra, de Cuco Sánchez originario de la región.
Con orgullo, la energía de un muchacho y la voz de un tenor de talla internacional, José Plácido Domingo Embil, su nombre completo, cantó El rey con el que refrendó su corazón mexicano y su excelente técnica vocal.
Previo a este recital muy mexicano, no estipulado en el programa de mano, Plácido Domingo, abrió la noche con arias de obras como Priere: O, souverain de El Cid; Lamento di Federico de L’Arlesiana; Ya mis horas felices de La del soto de Parral; Amor, vida de mi vida de Maravilla y No puede ser! de La tabernera del puerto.
Además fue acompañado por la soprano argentina Virginia Tola, ganadora de Operalia, quien cautivó a los espectadores con su belleza, simpatía e interpretación de canciones como Muñequita linda y en arias como Canción de la Paloma, de la obra El barberillo de Lavapiés, entre otros.
Durante el concierto se unió a la Orquesta Sinfónica de la UAT, dirigida por Eugene Kohn, el Coro Infantil y Juvenil del DIF estatal, mismo al que irá destinada el total de la venta de boletaje.
Estas tres horas de concierto, agradecidas por una ovación de pie, fueron el preámbulo de lo que será el XI Festival Internacional de Tamaulipas 2009, a realizarse del 9 al 18 de octubre.





