La residencia de El Rey del Pop, que en su momento fue una de las más espectaculares del mundo, es ahora un lugar desolado
LOS ÁNGELES.– Fruto de los sueños de juventud eterna de Michael Jackson, su finca Neverland, en California, se encontró también en el centro de las acusaciones de pedofilia que empañaron gravemente la imagen de El Rey del Pop.
Jackson compró en 1988 la hacienda de mil 50 hectáreas en las colinas de Los Olivos, región vitícola 150 kilómetros al noroeste de Los Ángeles, cerca de Santa Barbara, y la abandonó 17 años más tarde tras ser absuelto en un proceso por abuso sexual de menores.
Vacía desde entonces, la propiedad no es más que la sombra de lo que fue. Neverland, nombre tomado de la isla fantástica de Peter Pan, el niño que no quería crecer, era un sitio enteramente dedicado a la obsesión de Jackson por el mundo de la infancia.
Tras cruzar las enormes puertas de la hacienda –retirada de una ruta departamental– y la advertencia “Atención, niños jugando”, los visitantes se encontraban con tiovivos, tren a vapor, rueda de la fortuna e incluso un zoológico.
Frente a la residencia principal estaba escrito el nombre Neverland en un enorme macizo de flores adornado con un reloj. El interior de la casa de mil 300 metros cuadrados de estilo Tudor estaba decorado con armaduras medievales y estatuas de superhéroes, pero también con pósters de niños estrellas de cine.
El dueño del lugar estaba representado en una pintura con una pose mesiánica, conduciendo a cientos de niños radiantes de todo el mundo hacia un futuro aparentemente sin nubes.
La entrada de Neverland se convirtió en el punto de concentración de los admiradores de Jackson durante su proceso en 2005. La fiscalía afirmaba que los abusos de los que lo acusaba habían ocurrido en la propiedad, a la que describía como un lugar de excesos.
Pero incluso después de la absolución, Neverland siguió acaparando títulos en la prensa: las autoridades californianas amenazaron con cerrar la hacienda debido a un retraso de Jackson –entonces exiliado en Bahrein– en el pago de los salarios y aportes sociales de sus empleados.
En 2007 el futuro de Neverland se volvió aún más incierto cuando se reveló que el artista la había puesto de garantía de un préstamo de 23 millones de dólares cuyas mensualidades no había pagado.
Ahora los terrenos de la hacienda ya no tienen atracciones mecánicas, los animales del zoológico privado de Jackson ya no ocupan sus lugares y gran parte de los jardines lucen secos.
Además, al interior de la mansión, la mayoría de las propiedades, premios, figuras de superhéroes y villanos de películas, así como muchos de los trajes, autos y colecciones del intérprete fueron retiradas para una ser rematadas en una subasta, programada para finales de abril, y que pudo ser detenida por Michael Jackson tan sólo unos días antes de que ocurriera.
Tras su regreso a California a inicios de 2009, El Rey del Pop se instaló en el rico barrio de Holmby Hills, en el oeste de Los Ángeles. Alquilaba por 100 mil dólares mensuales una casa antigua, a donde el jueves 25 de junio lo fue a buscar la ambulancia que lo llevó al hospital donde a las 14:26 horas, tiempo de California Michael Jackson fue declarado muerto.




