La intérprete confesó que uno de sus más grandes miedos es “llegar al final de cualquier cosa”
LONDRES.— Madonna, quien este 2008 cumplirá 50 años, y que el lunes ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll, reconoce que, “hablando con sinceridad”, lo que más teme en el mundo es la muerte, pues todos los miedos conducen precisamente a ese temor.
“El final de cualquier cosa implica la muerte: el final de una relación, de una carrera, de la vida física tal como la conocemos”, reflexiona la artista en una entrevista que publica la revista británica Dazed & Confused en un número dedicado a la cantante de Like a prayer.
La estrella explica, sin embargo, que no es que esté siempre pensando en ello, sino que se trata de una idea inconsciente, pero si “uno tiene momentos de miedo, y bucea en ellos, encontrará que llevan sólo a eso”.
Preguntada si se siente “vulnerable o invencible” en el escenario, dice que “ambas cosas”.
“Hay momentos en que me siento increíblemente invencible y sé que tengo a la audiencia en la mano... Sé que todo es absolutamente perfecto... pero otras veces tengo ataques de pánico y siento que los demás me dejan sin aire, y es como si fuese a morirme allí mismo”, explica la cantante.
En esos casos, explica, “normalmente trato de volverle la espalda a la audiencia, respirar profundo y recordarme que es algo pasajero”.
“Los ataques de pánico no se pueden racionalizar”, dice Madonna y añade: “Evidentemente hay suficiente oxigeno para mí, pero (cuando actúo) no me ocurre nunca al aire libre, normalmente se produce en los estadios deportivos cerrados... de repente siento claustrofobia. No es miedo a actuar”.
La intérprete explica que le gusta “el teatro y su magia”. “Me encanta ir a espectáculos como los del Cirque du Soleil, porque una está muy cerca. Se puede oír respirar a los artistas, se puede ver su sudor y cómo trabajan. Y pese a todo, una se siente arrastrada a su magia.”
“Siempre he querido hacer actuaciones íntimas. Mi sueño es hacer espectáculos en teatros de la ópera, pero el problema es quién gana dinero en ese tipo de teatros”, comenta Madonna, quien lanzará el próximo 29 de abril su siguiente álbum, Hard Candy.
Durante la ceremonia en la que se le dio la bienvenida a Madonna al Salón de la Fama este lunes, Justin Timberlake ofreció un discurso picante en el que calificó a la intérprete como controladora y confesó que en alguna ocasión ella le inyectó vitaminas en los glúteos.
“El mundo está lleno de imitadoras de Madonna, quizás yo mismo he salido con algunas”, dijo el ex novio de Britney Spears. “Pero solamente hay una Madonna”.
Sobre las vitaminas, Justin confesó que durante una sesión de grabación comenzó a sentirse mal.
“Me preguntó si quería B12. Luego sacó una jeringa de su bolsa y dijo que me bajara los pantalones. Así que me los bajé y me puso la inyección. Eso es lo que hace Madonna con nosotros. Es vitamina cuando realmente lo necesitamos”, dijo Timberlake, informó Yahoo.UK.



