"Espectáculo es un asco", dicen. Ministra dice que pugnará porque ley obligue a artistas a anunciar cuando usarán grabaciones
El primer concierto de la gira de Britney Spears en Australia ha molestado de tal forma a los consumidores que, incluso, las autoridades se han pronunciado ya para pedir a los artistas que indiquen cuando el concierto incluirá canciones donde se efectúe playback.
Y es que el concierto de Perth, inicio de la fase australiana del tour mundial "Circus" de la cantante estadunidense, molestó hasta a los fans, quienes han declarado a CNN que "esto es un auténtico asco, nos ha defraudado", debido al abuso de lip-sync en sus "interpretaciones".
Aunque el show en el Burswood Dome fue espectacular, su “¡Hola Australia!, su país es absolutamente hermoso" no alcanzó a satisfacer el gusto de quienes pagaron entre 200 y mil 500 dólares, y la ministra de comercio anunció al Sidney's Daily Telegraph que pugnará por que "los consumidores sepan exactamente por qué están pagando. Los artistas tienen que ser claros. La gente gasta 200 dólares en una presentación en vivo, no pagan por escuchar una cinta grabada", y agregó que pediría que se especificara en qué partes del espectáculo se usaría una pista.
Su gira por Australia, donde usa más de 100 mil cristales de Swarovski en los vestuarios, seguirá hasta el 29 de este mes,
eva




