Aretha Franklin
Ingresada al Salón de la Fama en 1987, la cantante de R&B, soul y gospel, es considerada una de las voces más representativas de la música afroamericana. Considera como la Reina del Soul, Aretha tiene a su favor haber sido la primera mujer ingresada a la mítica lista de las celebridades musicales, además de su evidente influencia en cantantes posteriores como Beyoncé y Christina Aguilera, entre otras.
Para competir con ella, en un duelo entre mujeres miembros de la realeza musical, Madonna cuenta con su espíritu futurista que le ha permitido mantenerse vigente y en los primeros lugares de popularidad, gracias a su propio reconocimiento de no tener una voz espectacular, pero sí una capacidad envidiable para sacar provecho de los distintos momentos que ha vivido en la industria. Así como Aretha aprovechó el movimiento por la lucha racial en los años 60 para consolidar su carrrea, la Reina del Pop ha jugado con la polémica como una de sus principales armas para nunca pasar desapercibida. Basta recordar que tan sólo en los años 80 Madonna consiguió dominar las listas de popularidad, con siete canciones y tres discos en la posición número uno.
The Supremes
El trío, ingresado al Salón en 1988, formado por Diana Ross, Mary Wilson y Florence Ballard es un referente de la música disco. Quizá una de sus principales aportaciones haya sido la incorporación de tres armonías vocales en la música disco, un género poco acostumbrado a ese estilo. Aunque de igual forma, a su favor cuenta el hecho de ser de las primeras bandas femeninas en aventurarse a incorporar elementos de sicodelia en la música. Sin importar la constante rotación entre sus integrantes —Florence Ballard salió del grupo en 1967 mientras que Diana Ross lo abandonó en 1970— el concepto fue más grande que sus integrantes, logrando editar a lo largo de su carrera musical 36 discos en los que casi todos sus sencillos se colocaron en los primeros lugares de popularidad.
Por su parte, Madonna puede jactarse de siempre haber apostado por su propia reinvención musical. De acuerdo con la información más reciente de su siguiente disco, Hard candy, la cantante ahora explora con su música los terrenos del R&B y del hip-hop con toques de electropop, pop alternativo, electrónica, house, new wave, techno, confirmando de este modo que escuchar los disco de Madonna es una invitación para explorar la evolución sonora de la cantante.
Tina Turner
Sus espectaculares piernas podrían hacer palidecer a la Chica Material, quien aún se mantiene en forma, pero que nunca alcanzó la voluptuosidad de la energética cantante de la década de los 70. Ambas lucraron con su sexualidad para captar el mayor número de seguidores y lo lograron con creces.
A Turner, quien ingresó al Salón de la Fama en 1991, muchos la han calificado como la verdadera reina del rock, una distinción que podría ser discutida, aunque las cifras de la cantante hacen palidecer a muchas de las aspirantes al cargo, pues se calcula que en su carrera como solista ha vendido más de 108 millones de copias de sus discos. Su imagen agresiva y con una fuertre carga sexual la hizo el sueño de muchos hombres y la envidia de las mujeres de la época cuando la música disco predominaba en las estaciones radiales.
En tanto, Madonna ha sido quizá una de las artistas más atrevidas y abiertas a explotar su lado sexual. Baste recordar su participación en los premios MTV de 2003, cuando cantó y bailó sugestivamente al lado de Britney Spears y Christina Aguilera en Like a virgin, y que tuvo un espectacular final cuando la Reina del Pop besó en la boca a dos de sus probables herederas de ese entonces. Después de eso, escandalizarse por su libro SEX, en el que posaba explícitamente, o su película El cuerpo del delito, es cosa pequeña comparado, además, con sus récords que la ubican como la artista femenina más exitosa de todos los tiempos, estimando que las ventas de sus discos superan los 338 millones de copias vendidas.
Janis Joplin
Si hubiera que elegir a un símbolo femenino para representar a la música en los movimiento contraculturales, Janis sería la elegida. Inducida al Salón de la Fama en 1995, la cantante originaria de Texas pronto destacó por su desapego a las reglas convencionales de su época. Desde joven se involucró con las drogas en su constante búsqueda por la libertad espiritual a la que aspiraba como artista.
Uno de los puntos más importantes de su carrera fue durante su participación en el festival de Monterey, en 1967, junto con artistas consolidados como como Jimi Hendrix, The Who y The Mamas and the Papas, entre otros. Aquel concierto significó el despegue a la fama de Janis y el comienzo de su descenso al mundo de las drogas, que acabó con su vida a los 27 años.
Madonna, sin embargo, también puede jactarse de haber escandalizado a propios y extraños aunque nunca se ha dicho nada acerca de que la cantante sufra adicción a las drogas. Uno de los escándalos más recordados de la artista se dio en 2006, cuando durante su gira mundial Confessions despertó la ira de los fieles religiosos y sus líderes, al presentar un acto en el que cantaba desde una cruz con una corona de espinas en la cabeza. Pero ese es sólo el colofón de una carrera en la que sus escándalos han sido constantes y bien ejecutados para mantener a la también actriz en boca de todos.
Joni Mitchell
Quizá sea la batalla más encarnizada que deberá enfrentar la Chica Material durante su estancia en el Salón de la Fama, pues Mit-chell ha hablado en más de una ocasión en contra de Madonna.
Mitchell, pintora y cantante que fue inducida al museo en 1997, declaró en noviembre de 2002 que Madonna no era más que un producto prefabricado de la industria musical.
“Madonna ha restado importancia al talento sobre el escenario, ella es una artista prefabricada, ha hecho mucho dinero y se ha convertido en la estrella más grande con base en la acertada contratación de las personas correctas”, declaró en su momento la intérprete canadiense.
Por su parte, Madonna restó importancia a los puntos de vista de la cantante a quien ella admiró en su adolescencia. En declaraciones proporcionadas por su agente Liz Rosenberg, la actriz que dio vida a Eva Perón en el cine aseguró haber sido fan de Mitchell de toda la vida y que lamentaba que esa fuera su opinión.
La convivencia entre ambas artistas parece ser la que causará más ruido en el Olimpo musical.
Patti Smith
Smith brilló en los 70 gracias a la lírica de sus canciones en las que supo combinar el punk de la época con la denuncia, lo que la hizo ganarse el mote de la poetisa del punk. La cantante ingresó al Salón de la Fama en 2007 gracias a su estilo, en el que mezcla la poesía con el garage rock, y que pronto la hizo sobresalir. Uno de sus temas emblemáticos fue Because the night, compuesto por ella y Bruce Springsteen. A la par de su carrera musical, Smith tuvo una participación importante como activista política al apoyar abiertamente la candidatura de Ralph Nader a la presidencia de los Estados Unidos en 2000, con presentaciones gratuitas en las que pregonaba que el poder venía de la gente. Poco después, Smith apoyó a John Kerry en la elección de 2004, y en 2004 y 2005 protestó por las acciones militares de George W. Bush por la guerra en Irak.
Madonna también se ha comprometido con sus ideales políticos, como se apreció en 2003 cuando apoyó la candidatura de Westley Clark para la presidencia norteamericana. Según declaraciones de esa época, la cantante argumentó que Clark tenía mano con la política extranjera, sino que además era una buena persona y tiene un gran corazón y una gran conciencia. “Es un hombre que sabe cómo trabajar bajo presión y qué decisiones tomar en cada momento”, habría dicho la cantante, quien se dice conoció al candidato gracias a Michael Moore, el guionista y director del filme Bowling for Columbine.



