LOS ÁNGELES.– Mientras miles de fanáticos llegan hasta esta ciudad para el funeral público de El Rey del Pop, la policía concentra su investigación sobre la muerte del cantante en la hipótesis de un abuso de drogas recetadas.
Una fuente policial confirmó al diario Los Angeles Times que un fuerte sedante utilizado como anestesia general, Propofol, fue hallado en la casa de Bel-Air donde el cantante falleció.
La investigación, que realiza la policía de Los Ángeles y la agencia antidrogas estadunidense DEA, se ha centrado en la posibilidad de que la muerte de Jackson esté relacionada con el abuso de medicinas y por ello han puesto en la mira a “al menos cinco médicos” que prescribieron drogas al ídolo.
A Jackson le practicaron dos autopsias, una en el Instituto de Medicina Forense de Los Ángeles, de la que se espera todavía el resultado de los exámenes toxicológicos, y otra privada, ordenada por la familia del cantante ante las dudas que sembró su inesperado fallecimiento.
La policía interrogó al médico personal del ícono pop que vendió 750 millones de discos, Conrad Murray, aunque ha sido enfática en señalar que el doctor es un testigo y no un sospechoso.




