Es uno de los diseñadores latinos más reconocidos, ha vestido de novia a Sandra Bullock y Eva Longoria, pero su éxito más allá de su destacada creatividad en moda, radica en su sencillez y carisma
Eligió la Arquitectura como profesión, pero Ángel Sánchez pronto fue cautivado por el arte de la moda, en la que encontró su verdadera vocación y que hoy lo ha llevado a ser uno de los diseñadores latinos más reconocidos.
Con sus delicadas creaciones ha logrado seducir a diversas estrellas de Hollywood como Salma Hayek, Elizabeth Hurley, Nicolette Sheridan, Beyoncé, y la actriz mexicana Thalía, quien recurrió al modisto para que le confeccionara el vestido que lució en la cena con los reyes de España, el pasado mes de febrero. También ha sido el encargado de vestir a las mujeres más bellas de su natal Venezuela.
Pese al éxito internacional, Sánchez –quien se define como un amante de la feminidad, la elegancia y la perfección– no se siente en los cuernos de la Luna, por lo que cada temporada trabaja de manera incansable para crear las mejores prendas.
Con la sencillez y la amabilidad que lo caracteriza, Sánchez contó a Excélsior desde su estudio en Nueva York, ciudad en la que radica, de su andar en este competido mundo, así como de sus inicios, su pasión y anhelos.
– Hoy es reconocido en el mundo, pero ¿cómo fue el inicio en este oficio del dedal, el hilo y la aguja?
Crecí muy familiarizado con telas, hilos y agujas. Mi madre es la mejor costurera del mundo y de ella aprendí el oficio, pero más que todo me enseñó la pasión y los secretos. Desde niño me cautivó la magia que existe detrás del proceso creativo.
– ¿Cómo ha sido su andar dentro del mundo de la moda hasta llegar al sitio donde se encuentra?
La moda me ha llevado por un camino de aventuras y oportunidades siempre inéditas más allá de mis propias expectativas. No creo que ninguna otra carrera me podría dar más satisfacción, pero ha sido también un camino de riesgos y ciertas renuncias, como todo en la vida, si te trazas una meta ambiciosa de ser lo mejor posible y de renovarme creativamente con cada colección. Hay algo de vértigo en todo esto.
– ¿Ser latino ha sido una limitante o un impulso para conquistar mercados más allá de sus fronteras?
Al principio pensé que podía ser una limitante, hoy pienso que es una ventaja poderosa.
–¿Tiene influencias de algunos diseñadores?
De muchos, empezando por Cristóbal Balenciaga, su trabajo e inclusive su vida fue mi primera gran inspiración. Luego Valentino por su manera preciosa de ver a la mujer. También me enamoré del drama y del arte de las primeras colecciones de Christian Lacroix, en los 90. Como latino, Oscar De la Renta y Carolina Herrera fueron mis grandes referencias de éxito.
– Las famosas ya lo solicitan ¿Cómo se da ese encuentro con el glamour de Hollywood?
El encuentro ha sido natural, no soy nada obsesivo con este tema, ni siquiera conozco mucho quien es quien, así que cuando me llaman no me siento intimidado por el poder que tengan como estrellas, de esa manera la comunicación es más natural y trabajo más cómodo con ellas. Cuando veo sus fotos en las revistas me doy cuenta de lo grandes que son y me sorprende el poder de prensa que generan.
– ¿Para qué tipo de mujeres son sus diseños?
Para una mujer sofisticada, clásica y muy femenina que quiere lucir elegante, moderna y que busca calidad por encima de tendencias.
– ¿Cómo es la primavera y el invierno para Ángel Sánchez?
Otoño es misterio y con glamour. Primavera es una colección muy fresca y gráfica. Resort es color y arquitectura.
–¿Cuánto tiempo emplea para preparar cada colección?
Hago cinco colecciones al año. Cada una me toma de dos a tres meses, entre las primeras ideas, hacer las muestras y corregirlas. Hago 30 diseños diferentes, luego me siento para editar y presentar las mejores 20 piezas que incluirán la colección.
– ¿En qué o en quién se inspira?
Me inspira mucho el proceso mismo mientras trabajo un nuevo diseño. Las nuevas maneras de cortar un traje y lograr la proporción que quiero y que me parezca nueva aun siendo clásica; los materiales y lo que puedo lograr de ellos, pero también detrás de cada colección lo que busco es satisfacer el concepto de elegancia, que desde niño admiro, a través de imágenes del fotógrafo de moda Richard Avedon, y películas de los años 50.
–Su línea de vestidos de novia ha llegado a México, ¿cómo ha sido la aceptación por parte de las mexicanas?
Las mexicanas entienden mi trabajo mejor que en ninguna otra parte. Entienden la sencillez de mis cortes, la frescura de los materiales que uso, mi manera de evitar los lugares comunes o adornos exagerados, mi toque moderno pero conservando cierta tradición y romanticismo, por esto creo que la novia mexicana se identifica con mis diseños.
–¿Más allá de la moda tiene algún vínculo con México?
No, no tenía ningún vínculo antes. Descubrí México porque fui a presentar mi colección, y desde entonces, ya más de diez años, trato de ir una vez al año, pero ¡todos los años! Me encanta la gentileza de su gente y me hacen sentir en casa…y como diseñador me da mucha satisfacción ver cómo me aceptan y cómo les gusta mi trabajo.
–¿Qué opinión le merece la moda mexicana?
Creo que hay mucha energía creativa, pero todavía hay mucha tela para cortar antes de lograr definirla.
–Es reconocido como el diseñador de la perfección y el detalle, pero ¿cómo se define?
Soy un diseñador que interpreta lo clásico con una sensibilidad moderna, me afano mucho con lograr la proporción correcta y la manera de buscar la belleza sin tiempo.
–¿Hacia dónde va? ¿Cuál es su sueño más anhelado?
Mi meta inmediata es hacer la más bella colección la próxima temporada. El sueño más anhelado: lograr una portada de la revista Vogue.
De México me encanta la gentileza de su gente, me hacen sentir en casa… Desde hace diez años trato de ir una vez, pero ¡todos los años!”
CONÓCELO
1985. Se graduó como arquitecto.
1987. Cambió la profesión por la de modisto.
1997. Se muda a Nueva York y crea su empresa.
1999. Lanza su primera colección de vestidos de novia en EU y debuta en la Semana de la Moda de Nueva York.
Es integrante del Consejo de Diseñadores de Moda de América.
Sus colecciones se venden en EU, Londres, Canadá, México y Oriente Medio.
VESTIDAS DE ÁNGEL
El venezolano confeccionó los vestidos de novia de:
Sandra Bullock (2005).
Roselyn Sánchez (2008).




