El mal aliento del futbolista se debe a que toma píldoras de aceite de pescado; Victoria prefiere mantienerse a distancia
David Beckham no es perfecto: le huele la boca.
Y hasta su esposa, Victoria, se mantiene a distancia para evitar el aliento del ‘Spice boy’.
Según el diario británico Daily Mail, los malos olores en las fauces del futbolista se deben a su costumbre por ingerir pastillas de aceite de pescado para incrementar su energía corporal, informa el portal abc.es.
Además, ‘Becks’ es la imagen de dichas píldoras, de la marca Go3, por lo que su mujer debe aguantar el fétido aroma y evitar comentarios negativos al respecto.
jrr




