La gente del pueblo donde vive la pareja se divierte narrando relatos falsos a los paparazzi
CORRENS, Francia.- El nuevo juego en Correns, un pueblo de la Provenza al que llegó de improviso el frenesí de los medios desde que Brad Pitt y Angelina Jolie se mudaron a una casa de campo en las cercanías, es crear historias sobre la pareja para los paparazzi. Se entrega un vaso de licor a quien consiga publicar una ridícula historia, explicaron los pícaros residentes de la zona, negándose a ser identificados.
Pitt y Jolie, embarazada de gemelos, están viviendo en Miraval, un lugar en las cercanías de Correns de 400 hectáreas de bosques y viñedos con una hermosa casa de campo del siglo XVII, piscina y helipuerto.
Las noticias de la llegada de la pareja, junto a sus cuatro hijos, atrajeron a periodistas de todo el mundo, que se enfrascan diariamente en un juego del gato y el ratón con los guardaespaldas de los artistas. “Vinieron en busca de paz y en vez de eso aquí hay paparazzi en sus puertas noche y día: es insoportable. Siempre hay cinco o seis motos listas para ir en su persecución”, explicó Christine, una simpática viticultora local.
Según los rumores en el pueblo, se usan limusinas con las lunas tintadas como señuelo, que salen de la propiedad de vez en cuando para engañar a los fotógrafos, mientras que la pareja, conocida como Brangelina, viaja sólo en helicóptero.
Para los habitantes de Correns, la horda de reporteros y otros visitantes entusiasmados por ver a las estrellas les ha traído entretenimiento y uno que otro negocio extra. “Por ahora hay mucho bombo, será bueno durante las próximas semanas y después de eso, ya veremos”, comentó Onno Stijl, chef del hotel y restaurante Auberge du Parc.




