En octubre la actriz viajará a Los Ángeles para ponerse a las órdenes de John Malkovich, quien la dirigirá en la obra de teatro Good canary, al lado de Daniel Giménez Cacho y Diego Luna; el 17 del mismo mes estrena la cinta Bajo la sal
Irene Azuela no cree que el Ariel por Mejor Actriz que ganó en marzo pasado sea la causa de que los proyectos le estén cayendo a diestra y sinestra. Ella cree, más que nada, en la “ley de causa y efecto”, misma que hoy le permite cosechar los esfuerzos que imprimió cuando empezó su carrera en el mundo de la actuación. La agenda de Azuela se va llenando de fechas importantes, reuniones con directores y constantes viajes a Los Ángeles que le están consolidando como una joven actriz que empieza a acaparar la atención tanto de los medios de comunicación como de ciertos directores de teatro y cine, nacionales e internacionales, que perciben los niveles histriónicos que la actriz mexicana puede alcanzar.
En próximas fechas la protagonista de Quemar las naves (Francisco Franco, 2007) estrenará la cinta mexicana Bajo la sal, en la que comparte créditos con Humberto Zurita y Ricardo Polanco.
Pero eso no es todo, también se pondrá bajo las órdenes del actor y director estadunidense John Malkovich para interpretar, al lado de Diego Luna y Daniel Giménez Cacho, a una mujer enamorada que entra en un estado de crisis emocional y mental justo después de empezar a ingerir anfetaminas. Éste es el personaje que Azuela encarnará en Good canary, puesta teatral que Irene empezará a ensayar en la Ciudad de Los Ángeles para después regresar a nuestro país y montarla al lado Luna y Giménez Cacho en el escenario del Teatro Insurgentes.
“Mi representante recibió una llamada y le dijeron que me iban a mandar el guión de una obra. Fui a hacer la audición hace como tres meses y llegué con los nervios con los que cualquier actor puede llegar a una audición. Sin embargo, desde que terminé de leer la obra sentí que era un personaje que podía ser para mí. Iba bastante nerviosa, pero, a la vez, muy segura. Recuerdo que John Malkovich se acercó a mí, me saludó, me preguntó si tenía preparada mi escena, le dije que sí y subí al escenario a hacer una pequeña escena. Cuando terminé me pidió que me aprendiera otra para hacerla con Diego Luna. La hicimos, se acercó a mí y me dijo ‘¡bienvenida a la obra!’ Malkovich, quien es un hombre bastante sensible y muy silencioso, fue muy amable conmigo y me di cuenta de que es un hombre bastante amoroso”, puntualizó la actriz, quien estudió un posgrado de teatro clásico en Londres.
Para Azuela no es nuevo el compartir escenarios con Diego Luna y Daniel Giménez Cacho, ya que junto al primero filmó la adaptación cinematográfica de El búfalo de la noche, y con el segundo compartió escenarios en la cinta Arráncame la vida, al darle vida a una de las hermanas de Catalina Guzmán (Ana Claudia Talancón, protagonista de la cinta). Con una gran sonrisa en los labios Azuela comparte el sentir que le provocan ambos actores.
“Estoy muy contenta por estar de nueva cuenta con ellos. Los dos son muy buenos compañeros de trabajo. Diego es un tipo muy amoroso y muy generoso a la hora de trabajar. Se trabaja muy a gusto con él y me da gusto que Diego le apueste (como productor) a este tipo de proyectos. En Arráncame no me tocó trabajar directamente con Daniel (Giménez Cacho), pero, por lo que vi, llego a la conclusión de que no solamente es un tipo talentoso, sino que trabaja de una manera muy respetusosa y profesional. Creo que todo eso es importantísimo en el teatro y estoy bastante emocionada de regresar a los escenarios teatrales con esta obra que promete mucho”, externó la actriz, quien fue parte del elenco de la cinta Amor, dolor y viceversa, de Alfonso Pineda, que fue protagonizada por Bárbara Mori.
Good canary, escrita por el realizador estadunidense Zach Helm, es una puesta que se ha montado en París y Nueva York bajo la batuta de John Malkovich. En ella se aborda la temática de la crisis emocional por la que atravisa una pareja y en la que la violencia será uno de los elementos medulares de la historia.
Después de su actuación en El Búfalo de la noche (Jorge Hernández Aldana) y de haber estrenado este año la cinta Quemar las naves, Irene Azuela estará presente en la cartelera nacional gracias al estreno, el próximo 17 de octubre, de la cinta Bajo la sal, ópera prima de Mario Múñoz, en la que la ojiverde compartirá créditos con Humberto Zurita, Plutarco Haza, Julio Bracho y Ricardo Polanco.
En este filme, Azuela interpreta a Isabel, una chica que después de una serie de desventuras emocionales es presa fácil de un chavo “oscuro” que trabaja en una funeraria y siente una fuerte atracción por la animación por computadora con temas como la violencia y la muerte.
“Durante la filmación de Bajo la sal me pasaron muchas cosas. De entrada saber que íbamos a estar en un poblado llamado Guerrero Negro, en donde no había nada más que salineras. Yo pensé que me iba a fastiadiar, sin embargo, creo que eso permitió que se creara una atmósfera laboral bastante buena que se refleja en la película. Es interesante trabajar con gente que hace su primera película y quedé satisfecha con el resultado. Visualmente la película es una joya, las locaciones lucen muchísimo y el trabajo de René Castillo (encargado de la animación) y de Serguei Saldívar Tanaka (cinefotógrafo) es muy buena. ¡Y bueno, trabajar con Humberto Zurita fue todo un gran gusto! Es un tipazo, bastante profesional, con el cual da gusto trabajar, pues siempre está de buenas y le gusta contar chistes!”, dijo Azuela.
Bajo la sal contará con la musicalización de bandas como Bengala, Radiohead y contará con un tema de Marilyn Manson.
Bajo la sal




