Apoyan a la cinta desde sus primeras exhibiciones en la ciudad de México
Sólo la comunidad gay fue fiel y apoyó desde las primeras funciones a la cinta "Sex & the city", durante su debut en las salas de la ciudad de México.
Con opiniones tan diversas como las que causó la serie en su momento, las aventuras del cuarteto femenino dejaron sabores de boca diferentes y atrajeron a asistentes diversos en las primeras funciones celebradas en el DF.
Sin fanáticos de corazón, más bien parejas heterosexuales y espectadores que acudieron por azar, llegó el nuevo episodio en formato de 16 milímetros de la serie, que hace exactamente diez años debutó en las pantallas estadounidenses.
"Fue tal como la imaginamos: frívola, superficial y muy divertida", dijeron Carlos Méndez y Arturo Domínguez, estudiantes de 22 y 26 años de edad, quienes expresaron su alegría del regreso del cuarteto neoyorquino, aunque consideraron que los hombres heterosexuales se mostraron aburridos durante la exhibición, "pobrecitos, pero yo creo que está bien que vengan a ver cómo funciona realmente la sicología femenina y que abran sus ojitos", opinó Méndez.
Y en efecto, Sebastián Gallardo, estudiantes universitarios del centro capitalino que no acudió a clases junto con su novia, Jacqueline Arévalo, no tuvo una impresión favorable de la película, pues dijo que se trató de "un gran comercial que dura mucho y que en vez de verlo en la tele lo ves en la pantalla grande y con tu combo". A ella le gustó más la cinta, aunque no resultó del todo convencida, pues cree que las mujeres de 40 años no piensan así (como las protagonistas), "aunque las señoras wannabe seguro estarán felices de ver sus sueños en la pantalla".
Por su parte, Andrea León y Karla Silva, oficinistas de la colonia Roma y también amigas, acudieron dos veces a un centro comercial en Avenida Cuauhtémoc, donde les informaron que la primera función sería cancelada y decidieron volver a la siguiente. Con una sonrisa en sus labios al salir, expresaron que les produjo curiosidad la publicidad de la cinta y los comentarios que alguna vez escucharon, y que si bien estaban conscientes de que la realidad distaba mucho de lo que la cinta mostraba, estaban satisfechas de haber pagado su boleto: "Pues claro que nadie tiene el dinero para comprarse todo y viajar cuando quiera, lo que ellas piensan no siempre son las cosas que hablamos entre nosotras, pero la verdad yo si quiero ser como Carrie", admitió Silva.
Pero el sueño alcanza también a los hombres wannabe: Pablo Soto y Mario Reyes, de 31 y 38 años de edad, vieron a sus heroínas en la pantalla grande y en sonido Dolby; emocionados, relataron que su "máximo" es ser como las chicas de la serie y que incluso "perdonan" el tiempo que tardó la serie en regresar. Poseedores de todas las temporadas en dvd, consideran que "tardó mucho" este nuevo episodio y que desearían, al menos, una temporada más en la televisión. "A todas se les ven ya sus añitos pero piensan como nosotros, hablan como nosotros, actúan como nosotros y tienen las mismas broncas que nosotros, los escritores de la serie se proyectaron grueso", concluyeron.
eva





