Desde el pasado 1 de enero la información de los contribuyentes que no pagan sus impuestos, se incorporá a la base de datos de la institución
Si antes a las personas les daba miedo estar en la “lista negra” del Buró de Crédito (BC) por tener algún adeudo en sus créditos contratados, ahora les dará más.
Como parte de los cambios fiscales aprobado por el Congreso a finales de 2007, desde el pasado 1 de enero la información de aquellos contribuyentes que no cumplan sus obligaciones con el fisco será reportada al Buró de Crédito (BC).
Actualmente en el BC están inscritos sólo las personas que tienen algún tipo de crédito, estén o no al corriente de sus pagos.
Si cumplen con sus pagos el BC los califica de manera positiva, pero si se atrasan les pone un tache, lo que les complica acceder a otros créditos en el futuro.
Como una medida desesperada por la alta evasión fiscal, que según informes del propio Servicio de Administración Tributaria (SAT), el año pasado fue de 221 mil millones de pesos, ahora estarán inscritos en el BC quienes no paguen sus impuestos. Esto con el fin de paliar la situación.
Al ser pasados al BC, los contribuyentes morosos entran con un antecedente negativo y en lo sucesivo podrían tener dificultades para obtener algún crédito.
En abril de 2007 el SAT estableció un programa de condonación fiscal para aquellos contribuyentes que tenían adeudos de IVA, ISR o impuestos especiales. El organismo pensó que inmediatamente se iban a adherir al mismo cerca de 100 mil contribuyentes, aunque la realidad fue que apenas 30 por ciento lo hizo. Con este programa el SAT pudo recuperar apenas dos mil millones de pesos de impuestos.
El año pasado, el Senado de la República aprobó y enriqueció la iniciativa que rediseñó las operaciones del BC, al que obliga a eliminar de su lista a empleados, microempresarios y pequeños productores del campo con adeudos menores a tres mil pesos y que hayan sido contraídos antes del 1 de julio de 2002, para que no les sea difícil acceder a otros créditos.
La reforma a las Sociedades de Información Crediticia (SIC) sanciona hasta con 100 salarios mínimos a las instituciones financieras que no le notifiquen a las autoridades el nombre de los clientes deudores que ya hayan cubierto sus deudas o bien que se hayan atenido a un programa de reestructura crediticia.
Además bajó de siete a seis años el tiempo en que la información del acreditado deberá permanecer en el BC; esto para facilitarle poder contratar otros créditos.
Los legisladores explicaron que limpiando el historial negro del Buró de Crédito fluirá más la inversión en México.



