Podrán acumular y deducir los intereses que pagan y cobran; no obstante, el impuesto especial no hace exenciones en el margen financiero y además harán funciones de oficina recaudatoria, lo que implicará gastos
Al final del día, los bancos son empresas prestadoras de servicios y como tal deberán hacerle frente a sus compromisos fiscales referente al pago del nuevo Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU).
No obstante, a decir de los especialistas consultados por Excélsior, los bancos, al igual que el resto de las instituciones financieras, tienen una gran ventaja contra el resto de las industrias y es el referente al efecto que tendrá la intermediación, la cual es reconocida en la nueva ley. Esto significa que a partir del 1 de enero de 2008 los bancos podrán acumular y deducir los intereses que pagan y que cobran.
A decir de Xavier Hoyos, socio de impuestos en KPMG, esa sería quizá la principal ventaja que las instituciones financieras tendrán contra empresas de distintos rubros de la economía.
En lo referente al margen financiero, el IETU se mantendrá con el mismo tratamiento que aún tiene el Impuesto Sobre la Renta (ISR). “Ahí no habrá cambio alguno; es decir, los demás cambios aplicables a los bancos serán los mismos que van a padecer las demás empresas”.
En términos generales, entonces, el tratamiento será prácticamente el mismo, aunque los bancos tendrán sus peculiaridades en lo referente a la operación de las cuentas incobrables y a las reservas preventivas globales.
Hoyos explica que las reservas de cuentas malas o de difícil recuperación exigen de todo un procedimiento para poder hacerlas deducibles del IETU, muy parecido al procedimiento del ISR. “Ese será el cambio más importante con respecto a empresas de cualquier otro giro”.
Ahora bien, el especialista indica que este punto será importante dependiendo del tamaño del banco, del nicho de negocio que atiende y del tamaño de su cartera.
Es muy distinto, comenta, el efecto para un banco tradicional con una banca comercial muy amplia (como podría ser el caso de BBVA Bancomer, el banco más grande del sistema), con relación a los bancos de nicho recientemente creados, los cuales están enfocados a nichos de mercado muy específicos, en los cuales su cartera vencida o su cartera problemática no tienen las mismas características de los seis bancos comerciales más grandes del sistema.
El entrevistado dice que aunque el IETU será aplicado de manera general para todas las empresas, el impuesto tendrá que ser aplicado “como un traje a la medida por las peculiaridades del sector financiero”.
Además, dice, es muy distinto lo que le ocurrirá a un banco grande como BBVA Bancomer, a uno pequeño, de nicho, en virtud de su tamaño, a sus años en el mercado y al momento de inversión en activos fijos y en bienes inmuebles en el que se encuentre.
“Si quitas el margen financiero, el manejo de las reglas particulares referentes a las reservas preventivas globales y cuentas incobrables, lo demás en general es lo mismo”.
Donde sí le afectará a los bancos, dice, es en la parte de previsión social, dependiendo claro, del esquema de previsión social que manejen. También les impactará en lo relativo a las inversiones en activos fijos, si estas fueron efectuadas de septiembre a diciembre de este año, si son efectuadas el año próximo o incluso antes de septiembre de 2007.
Los bancos serán impactados en sus pérdidas fiscales por amortizar así como en lo referente a las regalías que pueden estar pagando.
En previsiones y prestaciones sociales, estas ya no podrán ser deducibles para el patrón. En ese sentido los bancos grandes que manejen considerables prestaciones sociales deberán evaluar en lo individual el efecto que tendrá para la empresa y para el empleado, así como el efecto que les pudiera ocasionar una renegociación de las mismas, en lo referente a administración de empleados sindicalizados y no sindicalizados. Con base en ello tomarán sus decisiones.
“La cuestión es que los bancos grandes manejan una plantilla laboral considerable, de más de 15 mil empleados, lo cual pocas empresas de otros rubros manejan. El problema aquí será de volumen”, insiste Hoyos.
El impacto está en el IDE
Para Óscar Ortiz, socio de Auditoría de la consultora Deloitte, el verdadero impacto para los bancos está en el Impuesto de Depósitos en Efectivo (IDE), y no realmente en el IETU.
Dicho impacto se presentará cuando los bancos (chicos y grandes), se conviertan en oficina recaudadora y deban cobrar los depósitos en efectivo mayores a 25 mil pesos al mes.
Según el entrevistado, eso implicará que los bancos deberán realizar inversiones importantes en sistemas y logística para poder encontrar el mecanismo adecuado de recaudación del impuesto al dos por ciento.
“Aquí no importa si el banco es Bancomer o uno más pequeño, a todos les afectará por igual. Por supuesto a los grandes les dañará más porque tienen más clientes. Supongamos que una persona tiene hasta tres cuentas bancarias en el mismo banco y en las tres hace depósitos regulares al mes. Lo primero que hará el banco será sumar lo depositado en las tres cuentas y ver si la suma resulta ser mayor a 25 mil pesos.
“El problema es que la mayoría de los bancos grandes identifican las cuentas por número y no por nombre y apellido. Ese será un primer dolor de cabeza. Luego deberán identificar si las transacciones fueron traspasos entre cuentas y cuales depósitos en efectivo”, explica detenidamente.
Para Ortiz, el impacto del IDE está en la instrumentación. Aunque no es algo imposible, sí representará mucho trabajo para los bancos, pues el fisco ahora les está dando a los bancos una actividad recaudadora. Es una nueva carga administrativa que conlleva administrar y recaudar este nuevo impuesto, que antes los bancos no tenían.
Por lo demás, explica el especialista de Deloitte, los bancos pagarán impuestos como lo han venido haciendo normalmente. Por ejemplo, el ISR paga 28% hoy en día sobre utilidad; el IETU en cambio se pagará al 16.5 por ciento en 2008, también sobre utilidades pero sobre la base de flujos de efectivo; es decir, un ingreso se va a acumular hasta que se cobre efectivamente y un gasto se deducirá hasta que sea pagado efectivamente.
Sólo para el rubro de intereses, los bancos continuarán teniendo el régimen de años anteriores, donde podrán deducir conforme se vayan devengando en el tiempo esos intereses.
“Si partimos del hecho que los bancos ya tienen utilidades muy importantes, lo lógico va a ser que paguen el ISR, pues a partir del 2008 se pagará el impuesto que sea mayor”.
Ahora bien, Ortiz explica que una de las deducciones más importantes será la de la reserva sobre morosidad). Si la nueva ley no habría permitido deducir este concepto entonces sí sufrirían un gran impacto bancos del tamaño de BBVA Bancomer.
Habrá nuevas comisiones y hasta despidos
Gabriel Pérez del Peral, director de la Escuela de Economía de la Universidad Panamericana (UP), comenta que los bancos no serán la excepción en lo referente a que verán incrementado su costo fiscal hasta 30 por ciento por culpa del IETU, a partir del próximo 1 de enero de 2008.
Advierte que necesariamente las empresas (bancarias y de servicios), tratarán de compensar el incremento en el costo fiscal. En el caso de los bancos grandes como Bancomer tratarán de disminuir otros elementos del costo de la estructura propia para paliar el incremento de 30 por ciento en su carga fiscal.
Así, a decir del académico, los bancos grandes buscarán racionalizarán la parte de la operación de su nómina, que es la parte más onerosa para una empresa.
“Tenemos estimaciones que dicen que el incremento en el costo fiscal de las empresas bancarias será de hasta 30 por ciento el año próximo. Entonces tendrán que compensar los impactos en el costo”.
En este sentido, dice que una salida será la subcontratación (outsourcing) en el manejo de su nómina. Para ello no se debe descartar el despido de personal por motivo de esta subcontratación, sobre todo en el área administrativa.




