Los mercados financieros mundiales vivieron ayer una pesadilla. Todo inició en Asia con el derrumbe de los principales indicadores, luego Europa y por último América Latina.
El carrusel agarró fuerza desde el pasado viernes, cuando el presidente George W. Bush presentó un paquete de medidas impositivas por entre 140 mil y 150 mil millones de dólares para apuntalar la economía estadunidense, golpeada por la crisis del sector hipotecario subprime y la subsiguiente restricción al crédito.
Pero este anuncio no convenció a los mercados y a los inversionistas.
La Bolsa Mexicana de Valores se desplomó 5.35 por ciento por los temores a una recesión en Estados Unidos.
En Europa, las acciones europeas cayeron cerca de seis por ciento, en lo que fue su mayor baja diaria desde los ataques del 11 de septiembre. Y las bolsas de Asia extendieron su caída, con un descenso en Tokio de casi cuatro por ciento.
“Esto es como un estado de pánico. Una carrera para cubrirse”, dijo Dirk Mueller un operador de la correduría de Frankfurt ICF. >5




