PEKIN.- La crisis financiera ha sido una bendición para China, pues ha ayudado a alejar a su economía de las exportaciones, dando un giro hacia el consumo interno, dijo Jim O’Neill, economista jefe de Goldman Sachs.
Durante una conferencia para inversionistas de Goldman, O’Neill señaló que el impacto de la crisis había hecho más, y no menos, probable que se cumplieran las optimistas proyecciones del banco para el 2050. “No requiere milagros”, afirmó.
Goldman espera que China reemplace a Estados Unidos como la economía más grande del mundo para el año 2027. Para mediados del siglo, el banco estima que la producción anual de China será cercana a 70 billones de dólares, frente a 40 billones de EU.




