El Hop1800, o el Anti-iPhone como la misma empresa lo ha bautizado, es un equipo para redes GSM (como las que en México ofrecen Telcel y Movistar) de banda dual, lo que le permite funcionar en diferentes ubicaciones geográficas
En un mundo donde los fabricantes de celulares apuestan por equipos con grandes capacidades técnicas y tecnológicas, integrando cámaras digitales, reproductores multimedia y conexiones al ciberespacio, la empresa Hop-on nada contracorriente y lanza un móvil sin pantalla, sin mensajes de texto corto, sin video y sin imágenes. Sí, un teléfono que sirve sólo para hablar.
El Hop1800, o el Anti-iPhone como la misma empresa lo ha bautizado, es un equipo para redes GSM (como las que en México ofrecen Telcel y Movistar) de banda dual, lo que le permite funcionar en diferentes ubicaciones geográficas.
“A pesar de que el iPhone es un equipo increíble, reto a cualquiera a que logren hacer una llamada más rápido que con el HOP1800”, afirma el dueño y director de la empresa Peter Michaels, en un comunicado de prensa disponible en su sitio web.
Lo cierto es que el equipo carece de pantalla, no cuenta con un directorio de números de teléfono, tampoco envía ni recibe mensajes de texto cortos (SMS, por su acrónimo en inglés) y mucho menos mensajes multimedia (MMS).
A cambio, incluye funciones de reenvío y llamada en espera, cuenta con teclas de marcado rápido, tonos polifónicos, manos libres, vibra al recibir una llamada y su batería alcanza hasta para cinco horas de conversación continúa, según su fabricante.
Aunque quizá su verdadera ventaja radique en su posibilidad de operar en cualquier red GSM de todo el mundo. La empresa asegura que con las tarifas de larga distancia “por los cielos”, el AntiiPhone ofrece la posibilidad de insertar el SIM, conocido popularmente como chip, de cualquier operador alrededor del orbe, con el fin de evitar cargos por servicios de roaming.
En México, por ejemplo, los usuarios en un plan de postpago (contrato) como GSM 100 del operador Telcel, pagan una renta mensual de 343 pesos. Si viajan a Estados Unidos, pagarían adicionalmente 1.61 dólares por minuto, tanto al recibir y como al hacer llamadas a números fijos o móviles de México. Y si llaman a números locales, la tarifa es de 81 centavos de dólar.
En cuanto a los mensajes de texto, el usuario paga 40 centavos de dólar por enviarlos y 21 centavos por recibirlos. Para los mensajes multimedia (MMS), si el equipo lo soporta, el costo es de dos centavos de dólar por kilobyte (KB).
Así, un mensaje multimedia con una imagen tomada con la cámara del equipo a una resolución de un megapixel (el estándar para la mayoría de los móviles actuales) y de unos 70 KB, se pagarían unos 15 pesos.
Una llamada de aproximadamente cinco minutos a cualquier número de México tendría un costo de alrededor de ocho dólares (unos 85 pesos). Mientras que marcar a un número dentro de los Estados Unidos, con la misma duración, costaría cerca de cuatro dólares o 42 pesos, sin importar si se trata de un número fijo o de otro celular.
De esta forma, durante una estancia de cuatro días en el país situado en el lado norte del Río Bravo, se podrían enviar unos 20 mensajes SMS, recibir unos 15 más, haces dos llamadas a México de cuatro minutos y efectuar dos llamadas más a un número local de la misma duración, y obtener una cuenta que podría ascender a 340 pesos.
Claro, adicionales a la renta mensual que se tenga por contrato con su operador local.
Para los clientes que adquieren tarjetas (prepago), si tienen el crédito suficiente podrán hacer y recibir tanto mensajes como llamadas, se tendría el mismo costo que en su localidad, más los cargos ya citados de roaming.
En contraparte, un usuario estadunidense, bajo la modalidad de contrato con AT&T, pagaría 50 centavos por enviar un mensaje de texto y 15 centavos por recibirlo. El costo por minuto en llamada, tanto locales como internacionales, es de 99 centavos y apenas 1.30 dólares por los mensajes multimedia.
La empresa estadunidense también cuenta con un servicio especializado de “roaming para el viajero”, en el cual las llamadas entrantes y salientes tienen un costo de 59 centavos de dólar el minuto en todo México y donde los cargos son independientes del operador mexicano que se elija.
Cambia y compra otro chip El Anti-iPhone y otros teléfonos denominados worldwide (o a escala mundial), buscan solventar y atacar las tarifas elevadas de los servicios internacionales, ofreciéndole al usuarios la posibilidad de insertar el SIM de cualquier operador local.
De esta forma, las llamadas, mensajes, datos y otros servicios serán cobrados como si el usuario fuera nativo y no como si tuviera cara de turista.
Por ejemplo, AT&T cuenta con el servicio Pay as you go (Paga mientras vas), el cual funciona de manera similar a los sistemas de prepago que existen en México con Telcel y Movistar, es decir, como tarjetas con tiempo aire, sin requerir ningún tipo de identificación ni realizar ningún trámite.
Los usuarios de estos servicios de prepago pagan 25 centavos de dólar por cada minuto hablando a números locales o fuera del país.
En algunos casos, por menos de 40 dólares se adquieren paquetes que incluyen un teléfono “básico” y 25 dólares de tiempo aire, suficientes para hablar cerca de 100 minutos o mandar cerca de 160 mensajes de texto cortos.





