La falta de acuerdos y el IETU serán factores en contra, porque alguien tiene que pagar ese impuesto, dicen analistas
El escenario económico y político que tiene México no ayudará en los próximos meses a sortear con una moderada presión los precios de los productos al consumo. Entre los factores en contra destacan el Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU), y el movimiento de costos de los insumos en el terreno internacional, principalmente de los granos.
Fiscalistas de la empresa consultora Ernst & Young y la Universidad Panamericana coincidieron en que a pesar de que las autoridades gubernamentales han estado manifestando que no habrá alzas en los alimentos, se registrarán en los próximos meses los precios más altos de diversos productos.
Herber Bettinger, socio de Impuestos y asesor jurídico de Ernst & Young, explicó que las presiones no sólo vienen de los mercados internacionales, México también ha creado un ambiente negativo.
Subrayó que las autoridades gubernamentales no han explicado el efecto tan brusco tendrá el Impuesto Empresarial a Tasa Única en los precios al consumo, porque alguien tiene que pagar ese impuesto y los empresarios van a trasladar este incremento a sus clientes. “Estamos en un escenario complicado por varios factores, la discusión de la reforma energética, que afecta a la mayoría de los sectores y si se prolonga más, creará un ambiente de incertidumbre; las inversiones no se generarán y habrá más presión de los costos de los insumos a nivel nacional e internacional”, destacó.
Agregó que también estamos en el periodo de probar una reforma fiscal, que aún no se mide los efectos que pudiera generar.
Hasta el momento hay 24 mil amparos presentados por empresas, lo que responde a que la Secretaría de Hacienda no podrá cumplir con sus indicadores meta de recaudar por este impuesto 60 mil millones de pesos.
“Estos elementos coadyuvan a una problemática económica, y por ello también se genera la inflación. Podemos decir que si los metemos a una licuadora tenemos un jugo de problemas, que no se han resuelto”, agregó.
El estudio de la situación económica en México, del centro de Estudios Económicos de Grupo Financiero Banamex, coincide con el analista al reportar que a partir de marzo “ya observaremos una desaceleración significativa, que provocará que el conjunto del primer trimestre finalmente no sea más dinámico que el cuarto trimestre de 2007.
“Nuestra expectativa es que en 2008 continúe la desaceleración ya mostrada en 2007 y el PIB crezca solamente 2.2 por ciento frente a 2.9 por ciento que esperábamos hasta hace poco. Para 2009 no esperamos una recuperación de la economía americana sino a partir del segundo semestre”, agrega.
Sin embargo, dice, sí anticipamos un importante repunte de su sector manufacturero, lo que aunado a cierta fortaleza relativa del mercado interno del país, podría llevar a que el PIB de México sí alcance 3 por ciento en 2009; aunque ello es menor a 3.7 por ciento que anticipábamos previamente.
Olga Ávila, analista del área de Posgrado de Impuestos de la Universidad Panamericana, destacó que en el tema de impuestos se tiene que resolver de forma inmediata, porque aunque el IETU no representa aún un ingreso fuerte para el bolsillo de Hacienda, con él se había esperado aminorar la pobreza invirtiendo en programas.




