La debacle económica y la pérdida de fuentes de empleo en la Unión Americana podría agravar los problemas de inseguridad en México, advirtieron Armando Paredes Arroyo y Ricardo González Sada, presidentes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), respectivamente.
En exclusiva para Excélsior, el dirigente del organismo cúpula de la IP explicó que “al reducirse la actividad económica y las oportunidades de empleo, se generan mayores problemas de inseguridad”.
González Sada destacó que los delitos de mayor crecimiento podrían ser los asociados a la venta y consumo de drogas y robo y violencia de pandillas.
Aseguró que los fenómenos ya se sufren con mayor notoriedad en los algunos estados fronterizos del país e hizo un llamado a los gobiernos federal, estatal y municipal para que redoblen esfuerzos en la lucha contra la delincuencia y garanticen la seguridad pública.
Armando Paredes atribuyó la caída de los principales mercados del mundo a la incertidumbre sobre la crisis financiera de algunos países europeos. Sin embargo, confió en que las medidas instrumentadas por los gobiernos de esas naciones para respaldar los depósitos de los ahorradores eliminará el nerviosismo de los mercados.
El presidente del CCE urgió al gobierno federal y al Congreso a instrumentar medidas “urgentes” para reducir el impacto de la crisis financiera y de la desaceleración de la economía de EU en México.
Asimismo, recomendó realizar ajustes al proyecto de Presupuesto de Egresos 2009.
El CCE, destacó, no tiene registro sobre el cierre de 885 empresas y pérdida de fuentes de empleo como consecuencia de la crisis de EU. Sin embargo, según cifras del IMSS proporcionadas por González Sada, presidente de la Coparmex, en julio se crearon 20 mil nuevos empleos, menos que en junio.
Vicente Yáñez, presidente de la ANTAD, reconoció que comienza a sentirse una disminución en el consumo, cuya magnitud está en proceso de medición.




