Algunos fueron perseguidos, otros extraditados
Segunda de tres partes
Los banqueros perseguidos durante los años del rescate financiero, que muchas veces tuvieron hasta decenas de órdenes de aprehensión por parte de la PGR, a diez años de distancia se han convertido en empresarios agropecuarios, hoteleros, productores de cine o asesores financieros.
Los ex banqueros que tuvieron órdenes de aprehensión, una vez que fueron extraditados, ganaron todas sus batallas legales por la mala formación de sus expedientes por parte de las autoridades o bien por los grandes huecos que había en la Ley General de Instituciones de Crédito.
Hubo vida después del Fobaproa. Carlos Cabal Peniche, quien fue el primero y principal objetivo de escarnio de las autoridades por el quebranto de Banco Unión y perseguido penalmente por actividades indebidas como los autopréstamos, ha regresado a la actividad empresarial.
Ya no es banquero, es empresario. Se dedica al negocio agropecuario en Tabasco. Es uno de los tres principales plataneros del estado, segundo gran exportador del país. Tiene Bananera San Carlos. Su perfil nacional es bajo, pero en la entidad del sureste es seguido por algunos empresarios, incluso a últimas fechas ha salido en entrevistas radiofónicas sobre el sector agropecuario.
Después de haber sido presentado por el entonces presidente Carlos Salinas como un modelo empresarial a seguir, Cabal Peniche intentó reunir a hombres de negocios del sureste en proyectos en conjunto. Trataron de hacer una suerte de Grupo Monterrey, pero del sureste.
El quebranto de Banco Unión, dado a conocer en el mismo sexenio de Salinas de Gortari, echó por la borda todo ello.
Prácticamente ha saldado todas sus deudas fiscales y financieras. Tras haber sido perseguido por todo el mundo, desde España hasta Australia, hoy en día está en su tierra natal, Tabasco.
Otro de los ex banqueros perseguidos por mal uso del crédito fue Ángel Isidoro Rodríquez El Divino, quien fue el principal accionista y presidente del Grupo Financiero Asemex-Banpaís.
Buscado por las autoridades mexicanas desde Aspen hasta España, en donde se le capturó al momento de echarse un clavado al mar con su look de cola de caballo, fue extraditado en 1998. Para 2004 había ganado todas sus batallas judiciales al grado de haber sido exonerado.
El presunto quebranto a su grupo financiero fue por 440 millones de pesos, alrededor de 38 millones de dólares de aquella época… previo a la devaluación.
Algunos años después pudo reiniciar su actividad empresarial. Se dedicó al sector turístico.
Es un empresario que va fuerte en el sector, particularmente en Huatulco, el Centro Integralmente Planeado por Fonatur.
Allí ha aprovechado el nuevo auge de Huatulco y está participando en dos proyectos fuertes.
Uno de éstos es la transformación del Hotel Gala en Dream, perteneciente a la cadena Apple Vacation. Levantará un hotel de 480 habitaciones y quedará listo para diciembre de 2009.
El otro proyecto lo está haciendo en la Bahía de Conejo, donde quedará listo un hotel Secret de 400 cuartos para finales de 2009 o principios de 2010.
El Divino no ha tenido fricción alguna con las autoridades de Sectur ni de Fonatur.
Ya había surgido a la vida pública cuando intervino en la producción de la película Zapata, dirigida por Alfonso Arau, durante el sexenio foxista.
Otro ex banquero perseguido por las autoridades, pero que no logró salir del país porque tuvo problemas del fuero común, es decir locales, fue Jorge Lankenau, quien cometió el pecado de haber sido acusado por defraudar a cientos de empresarios regiomontanos.
Siendo Fernando Canales Clariond gobernador de Nuevo León, Lankenau a través de su Grupo Confía, no sólo fue el principal patrocinador de la Selección Mexicana, sino también tuvo grandes operaciones en off-shores, inversiones en paraísos fiscales.
Al momento de los quebrantos nadie se responsabilizó por las off-shores y ello despertó la furia de cientos de inversionistas regiomontanos afectados. Se le acusó por delincuencia organizada. Lankenau sí purgó pena. Entró al penal en 1997 y salió hasta 2005.
Actualmente se le ve en reuniones sociales en el pudiente municipio de San Pedro Garza García. A diferencia de los demás ex banqueros buscados con órdenes penales, Lankenau sí provino del sector financiero, y de hecho mucho se dice que puede seguir realizando asesorías informales a distintos inversionistas, ya que de manera formal no puede regresar por no pasar el filtro de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
Se ha comentado que podría entrar al sector energético.
El rescate financiero no sólo afectó a los banqueros acusados por fraudes o actividades crediticias ilegales, sino también a aquellos que sufrieron malas posiciones financieras al momento de elevarse las tasas de interés en más de 100 por ciento.
Todo ese grupo de banqueros surgidos de la privatización tuvieron problemas para capitalizar sus instituciones. A pesar de que muchos participaron en la compra de cartera al dos por uno, es decir, un tanto lo dieron los mismos banqueros para fortalecer las instituciones, aun así terminaron sucumbiendo ante los capitales internacionales con la apertura.
José Madariaga terminó vendiendo Probursa al BBVA. Hoy tiene varios negocios y sigue dedicándose a las operaciones financieras para personas de altos ingresos.
Antonio del Valle terminó saliéndose de Bital para dejar paso libre a los Berrondo, quienes vendieron el banco a HSBC. Hoy Del Valle tiene éxito con su empresa Mexchem, mientras que los Berrondo están a punto de transformar Mabe en una multinacional.
Adrián Sada perdió Serfín. Fue vendido por el IPAB al grupo español Santander. La de Sada probablemente sea la peor pérdida del rescate, ya que se trataba del tercer banco del sistema. Se mantiene en el negocio familiar, Vitro.
Carlos Gómez y Gómez perdió la mayoría de su participación en Grupo Mexicano, pero terminó con una pequeña en Grupo Santander. Actualmente es presidente del consejo de administración.
Roberto Hernández y Alfredo Harp Helú fueron los únicos que pudieron mantener capitalizado a Banamex, al haber inyectado dinero cuando compraban cartera.
Fue a principios del sexenio foxista cuando optaron por venderlo a Citigroup en la mejor operación del sistema: 12 mil 500 millones de dólares. Ambos se mantienen: Harp, como presidente del consejo, y Hernández con otros negocios.
Eugenio Garza Lagüera fue el principal accionista de Bancomer, pero el grupo regiomontano terminó vendiendo la mayoría al BBVA. Garza Lagüera falleció y su grupo industrial ha expandido todo el conglomerado de Femsa.
Roberto Alcántara perdió Bancrecer después de intentos fallidos de capitalizarlo con socios. Tuvo un fuerte quebranto, pero fue de los pocos que casi no tuvo problemas con sus socios.
Hoy es un empresario del autotransporte con IAMSA, con marcas como ETN, también en la aviación con Ryanair y se rumora que entrará a los medios de comunicación.




