Siete de cada diez inversionistas cree que la economía global ha entrado en recesión, según Merrill Lynch
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Ben Bernanke, advirtió ayer que el país enfrenta una prolongada desaceleración económica, mientras expertos estiman que la crisis financiera podría impulsar el desempleo mundial a un máximo histórico en 2009.
La advertencia de Bernanke, realizada sólo horas después de que China e India anunciaran una desaceleración de su crecimiento económico, empañó el buen desempeño de las bolsas mundiales, que parecen estar tocando fondo tras sus recientes desplomes.
En un franco discurso ante un comité legislativo, Bernanke indicó que el consumo está cayendo, la confianza está en baja y el mercado inmobiliario está deprimido.
“La desaceleración del gasto y de la actividad abarca a la mayoría de los grandes sectores. Con una economía que será probablemente débil durante varios trimestres y un cierto riesgo de desaceleración prolongada, parece apropiado que en el contexto actual el Congreso considere un paquete fiscal”, afirmó Bernanke.
Ayer, el presidente estadunidense, George W.Bush, dijo en Alexandria, estado de Louisiana, que la actitud de los ciudadanos de este país hacia la crisis financiera pasó de una situación “casi de pánico” a una etapa más relajada.
Entre inversionistas, 69 por ciento, es decir siete de cada diez, cree que la economía global ha entrado en recesión, cifra mayor al 44 por ciento del mes pasado, de acuerdo con la Encuesta a Administradores de Fondos de Merrill Lynch (ML) de octubre.
En un entorno con niveles de pesimismo jamás registrados, los inversionistas esperan las condiciones adecuadas para regresar almercado accionario, y 59 por ciento de ellos estima que la política monetaria es demasiado restrictiva, un nuevo máximo para la encuesta presentada.
Pero el apetito por menores riesgos y la creencia de que las acciones están subvaluadas podría proveer los fundamentos para una nueva tendencia al alza, informó la correduría en un comunicado.
La aversión al riesgo alcanzó un récord de 49 por ciento de los encuestados que prefieren el efectivo frente a otros activos, mientras la cifra de los que consideran subvaluadas las acciones rebasó el máximo de los últimos diez años, con 43 por ciento.
“Los administradores de fondos están esperando indicadores que les darán confianza para comprar”, dijo el líder de Estrategia Accionaria para Europa, Medio Oriente y Africa de ML, Gary Baker.
“Lo que están buscando es una relajación en las políticas monetarias y los resultados de las ganancias del tercer trimestre para identificar dónde se encuentran las oportunidades y los problemas de los mercados accionarios”.
Las ganancias del tercer trimestre de este año, opinó, serán una variable determinante para la toma de decisiones en los portafolios de inversionistas y para saber cómo ha impactado la crisis financiera a la economía real.
En apariencia, los encuestados creen poco o nada en el consenso sobre los estimados de ganancias para el año próximo, pues 92 por ciento de ellos los considera “demasiado altos”, y más de la mitad “extremadamente altos”.
Conforme a los resultados de la encuesta, durante un momento de pesimismo global la incertidumbre se concentra en Europa, más que en cualquier otro lugar del mundo.




