La volatilidad arrasó con las bolsas del mundo tras el rechazo del salvataje de EU a su sistema financiero y el desplome de la banca en Europa
Tras la caída de los mercados bursátiles europeos y asiáticos, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se desplomó ayer 6.40 por ciento, la peor caída en más de ocho años (el 14 de abril bajó 7.93 por ciento), luego de que la Cámara de Representantes estadunidense votó contra el plan de rescate de 700 mil millones de dólares para el sector financiero.
El índice de acciones líderes de EU, Dow Jones, cerró con su mayor caída diaria, con cerca de 778 puntos y anotó su mayor caída porcentual diaria desde la debacle en octubre de 1987, mientras que el índice S&P 500 tuvo su peor día en 21 años, después de que legisladores refutaron el plan de rescate en una votación de 228 a 205.
El Nasdaq, con títulos tecnológicos, experimetó el día más difícil desde abril de 2000, cuando colapsó la burbuja de internet.
Analistas en México coincidieron al señalar que la desconfianza invadió los mercados del mundo. La caída en la BMV alcanzó 6.4 por ciento, cifra que significa que al final de la jornada de 76 emisoras que tuvieron actividad, 68 experimentaron movimiento a la baja, dos se mantuvieron sin cambios y sólo seis presentaron ganancias.
Carlos González, analista de Ixe Banco, dijo a Excélsior que la situación se complica, la jornada estuvo enmarcada por la desconfianza de los bancos centrales para continuar brindando préstamos.
Si bien Europa ya sufre el contagio de la crisis financiera, México —explicó— no enfrenta los problemas de la banca internacional, sin embargo, no está aislado de los factores externos, por lo cual la volatilidad internacional “podría encarecer el valor del dinero a escala mundial y repercutir en incrementos en tasas de interés y mayor restricción al crédito”.
Desde su punto de vista, lo que pasa es que los inversionistas están teniendo mayor aversión al riesgo y están menos dispuestos a invertir o prestar su dinero en los mercados, aunque estarían dispuestos a prestar a tasas más altas.
El mercado mexicano se encuentra menos expuesto al crédito externo, señaló, “pero el efecto que podría reflejarse con menores exportaciones, disminución del turismo y caída de remesas; eventualmente tendremos un efecto en el consumo, generando menores utilidades para las empresas”.
Laura Herrera, analista de Vector Casa de Bolsa, señaló que la volatilidad internacional afecta al mercado de valores nacional y a las emisoras listadas en la BMV.
“Hay empresas que se siguen abaratando por este tema, la situación es bastante difícil porque ahora se hace un problema político.”
Las empresas que tienden a abaratarse más son las productoras de materias primas y servicios financieros, mientras que las más defensivas son las de consumo y bebidas, agregó Herrera.
Ayer la desconfianza se apoderó de compañías e inversionistas. Mexichem decidió que, frente a la situación actual, suspenderá el trámite para colocar acciones, proyecto que inició en julio pasado.
Esta firma en la jornada de ayer se ubicó entre las diez emisoras con mayores pérdidas, con una disminución de 12.37 por ciento; otras empresas de las más afectadas fueron Tenaris con -22.71 por ciento, Sare con -15.03, Maxcom con 11.07 y Gigante con un retroceso de 10.81 por ciento.





