EUROPA.— La nacionalización del grupo belgo-holandés Fortis y la del banco británico Bradford & Bingley, ambos en graves dificultades, confirman el gran regreso de los Estados al mundo de las finanzas en Europa, que continuará con un refuerzo programado de la regulación del sector.
Los Estados en Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Alemania intervinieron para garantizar la seguridad y estabilidad del sistema financiero en sus países.
No debemos ceder ante la desestabilización, hay que apoyar a los bancos, dijo ayer el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
El domingo por la noche, Bélgica, Holanda y Luxemburgo anunciaron la inyección de 11 mil 200 millones de euros (16 mil 400 millones de dólares) en total en Fortis, en graves dificultades, obteniendo a cambio una participación de 49 por ciento en la filial bancaria del grupo en sus respectivos países.
En Reino Unido, el gobierno británico decidió ayer nacionalizar al banco Bradford & Bingley, también en problemas.
En este caso es la cuarta institución bancaria de ese país que queda entre la espada y la pared en lo que va del año, luego de las caídas de Northern Rock, Alliance & Leicester y HBOS, que va a ser comprada por su rival Lloyds TSB.
“Forma parte de la regulación intervenir en un determinado momento”, declaró el ministro de Finanzas belga, Didier Reynders.
“El sistema bancario es importante en el funcionamiento de una economía de mercado. Debemos controlarlo, regularlo”, agregó.
Para el analista Sylvain Broyer, “es bueno ver la mano del Estado” que interviene para “intentar contener los riesgos en la economía”. La problemática refuerza además la voluntad de regulación del sector financiero en Europa, marco en el cual se estudian varias alternativas. Entre esas opciones, está la de encuadrar en forma estricta las actividades de las agencias de calificación financiera, que deben verificar la solvencia de los deudores y a las cuales se acusa de no haber cumplido con su trabajo.
“Me parece esencial que, al margen de las medidas a corto plazo que las autoridades están tomando, podamos tener una respuesta europea estructural. Es la única forma de estar seguros que se podrán recuperar la estabilidad y la confianza”, subrayó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
El titular del ejecutivo europeo explicó que preparaba con la presidencia francesa de la UE una serie de propuestas para la próxima cumbre de jefes de Estado y de gobierno del bloque el 15 y 16 de octubre en Bruselas.




