Robert Engle, Premio Nobel de Economía 2003, estima una pérdida de 3.0 por ciento del PIB mundial por el cambio climático, y sugiere a México innovar
Las emisiones de carbono incontroladas y el aumento de temperatura en el planeta generan pérdidas económicas muy significativas, confirmó Robert Engle, Premio Nobel de Economía 2003.
De acuerdo con el economista neoyorquino, las pérdidas de capital atribuidas al cambio climático se estiman entre dos o tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.
Y para prevenir las consecuencias económicas del cambio climático hay que valorar el riesgo que puede generar en los bolsillos de los grandes países.
Según el experto, en términos económicos, un riesgo es un evento negativo que se debe enfrentar con el objetivo de obtener un beneficio mayor en el futuro.
Así, Engle aseguró que con el calentamiento global se enfrentan riesgos a largo plazo en la economía.
El experto que vivió hace 50 años en la Ciudad de México, manifestó que países fuertes de la región como Brasil o México, deben hacer planes para evitar las consecuencias del cambio climático en el futuro cercano.
Destacó que para lograr el fortalecimiento económico y frenar el daño ambiental son fundamentales la competencia, la innovación y la educación en las naciones.
Además, subrayó que es necesaria una buena administración y políticas eficientes del gobierno que prevengan los riesgos a largo plazo.
En la discusión de si el cambio climático es o no resultado de la actividad humana, el experto aseguró que no hay duda de que las personas han provocado el daño visible en el planeta.
Recordó que empresas de biocombustibles y energías limpias han surgido a partir de la conciencia sobre el daño ambiental.
Para prevenir que las empresas resientan las consecuencias del cambio climático, el experto sugirió que los directores se involucren en el problema.
“Los gerentes de las empresas ambientales deben ver a sus empresas como inversionistas, no como gerentes”, dijo el economista, quien recibió la presea de la Academia Suiza.
Aseguró, además, que la economía global no tendrá tanta capacidad de producir como hasta ahora, si el daño ambiental continúa al ritmo que tiene ahora.
El creador de los modelos ARCH previó un alza en el precio de los bienes que generan las compañías energéticas y un aumento de impuestos para las compañías contaminantes.
Engle recalcó la importancia de que las compañías prevean las consecuencias ambientales.
“Los accionistas querrán pagar poco por una empresa que no esté lo suficientemente preparada”, sentenció el experto.
Consideró necesario tomar en cuenta la volatilidad en el valor de las empresas, que podría aumentar debido a los daños ambientales.
Y ello se podría sumar al intenso movimiento en el valor de las compañías que se ha observado en las últimas dos semanas en la economía de Estados Unidos. De hecho, precisó que se han registrado los índices más altos desde 2004.
Destacó que, en términos macroeconómicos, la volatilidad genera mayor inflación y puede propiciar una recesión. Y aseguró que la economía estadunidense está enfrentando las consecuencias de no haber tomado en cuenta los riesgos.
Sin embargo, sostuvo que en América Latina no se está observando la misma volatilidad que hoy experimenta el vecino país del norte. Y explicó que actualmente, toda la región tiene patrones de comportamiento muy semejantes, que difieren a la condición del sistema financiero de Estados Unidos, en el que, aseguró, impera la incertidumbre.





