La compañía dice que la ponchadura de una llanta se toma como pretexto
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) afirmó que existe un evidente riesgo de viajar por la aerolínea Aviacsa, tras el incidente registrado el jueves en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Héctor González Weeks, titular de la DGAC, mencionó que la ponchadura de la llanta del tren de aterrizaje deja en claro las fallas encontradas hace un mes en los 25 aviones de la empresa, y que fue precisamente por esas anomalías que se procedió a suspenderla.
Por su parte, Haydee Córdova, subdirectora jurídica de Aviacsa afirmó que la difusión del percance que sufrió la aeronave Boeing B 737 con matrícula XA-UCG, no es más que otra de las acciones de hostigamiento realizadas hacia la empresa por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
“Me gustaría mucho que siguieran todas las notas de los incidentes, este mañana hubo uno mucho más delicado con Interjet, tuvo que regresar un vuelo.”
Sin embargo, el Centro de Control Operativo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, informó que el jueves 2 de julio a las 9:20 de la mañana, el vuelo Interjet 22-60, hacia a Los Mochis, Sinaloa, al momento de estar carreteando para despegar, descubrió una falla de presurización (presión en la cabina), la cual puede ser peligrosa a grandes alturas, no antes del despegue. La aeronave fue sometida a revisión y a las 10:08 de la mañana despegó sin ningún problema.
En tanto, González Weeks informó que actualmente un equipo de investigación en accidentes e incidentes y un grupo de seguridad aérea analizan a detalle lo sucedido con el avión que forma parte de la lista de las 24 aeronaves que presentan anomalías según lo comunicó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), y así decidir “el alcance y la gravedad del asunto”.
Al respecto, la jefatura de información de la SCT indicó que el proceso de inspección podría tardar varios días y que por el momento no habrá más declaraciones de la institución para evitar entorpecer el proceso legal.
“Definitivamente, sí hay evidencias de fallas en los aviones y por eso tomamos la decisión de suspenderla temporalmente y darle 60 días para que llevaran acabo su corrección, pero un juez en Ciudad Valles tomó la decisión contraria a la de nosotros”, afirmó Héctor González.
Por lo pronto, ayer la DGAC y personal de la aerolínea se reunieron para que nuevamente la empresa les presente el plan para corregir las anomalías y en específico lo sucedido en este avión, para evitar un percance mayor en algún aeropuerto del país.




