Prevén que las empresas de bajo costo no podrán mantener las tarifas actuales si los precios del crudo se mantienen
Las aerolíneas mexicanas de bajo costo temen por su supervivencia ante los continuos incrementos de los combustibles en los mercados internacionales, indicó hoy Interjet, una de las compañías afectadas.
En una entrevista, el director de la aerolínea mexicana Interjet, José Luis Garza, afirmó que estas empresas no podrán mantener las tarifas actuales si la coyuntura se mantiene, al tiempo que criticó las políticas del Gobierno en materia de subsidios a los combustibles por "inequitativas".
El precio del carburante en el transporte terrestre o marítimo está regulado, algo que no sucede en el sector aeronáutico, se quejó.
Garza reveló que las ocho aerolíneas de bajo coste del país, entre las que destacan también por su tamaño Volaris, Vivaaerobus y Alma, solicitaron el pasado 30 de abril a las autoridades mexicanas regular el precio de la turbosina (combustible para avión), con el argumento de que pagan entre un ocho y un diez por ciento más que sus similares en Estados Unidos.
Mientras en Estados Unidos hay cuatro opciones para que las aeronaves compren y carguen combustible, en México solo se obtiene con un precio que además de oneroso es volátil, en alusión al monopolio de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), denunció.
"La destrucción de capacidad que conlleva un manejo desordenado de los precios en la industria del transporte aéreo va a generar una amenaza de colapso sistemático en este sector", advirtió el ejecutivo.
Según cifras de Pemex, el precio de la turbosina fue de 5.98 pesos el litro en 2006, 8,76 pesos en 2007 y se sitúa actualmente 11.13 pesos.
Garza anticipó asimismo que muchos empresarios mexicanos que apostaron a finales de 2005 por la creación de aerolíneas de bajo costo, incentivados por el Gobierno, podrían retirarse del negocio por la falta de rentabilidad.
La actividad de estas empresas permitió que se incrementara en 7.5 millones el número de pasajeros en un lapso de tiempo de dos años y medio, viajeros que en su mayoría se desplazaban antes vía terrestre.
Por ejemplo, los accionistas de Interjet, que en diciembre de 2005 inició operaciones con trece rutas desde su base en el aeropuerto internacional de la ciudad de Toluca, a unos 60 kilómetros de la capital mexicana, inyectaron 40 millones de dólares para resistir los altos precios del petróleo.
Además, la aerolínea ha cancelado sus vuelos a Guatemala, menos de un año después de iniciados.
"Es una medida de contracción, pero también de reestructuración y vamos a mirar otros mercados", indicó.
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