A pesar de que la Ley Federal de Competencia podría prohibirle a Wal-Mart su participación en la compra de los puntos de venta de Grupo Gigante, el formato bajo el que se estaría realizando el proceso de transacción permite su participación: el arrendamiento.
Un documento fechado en septiembre pasado de los grupos financieros IXE y Citigroup, muestra que la firma estructura el proceso en una transferencia de activos y derechos, y no incluiría la venta de acciones de la compañía ni ninguna de sus filiales.
En el informe a inversionistas, del que Excélsior tiene copia, se establece que la transacción incluye la transferencia de todos los acuerdos de arrendamientos relacionados con cada una de las ubicaciones de las tiendas.
Se suma un acuerdo de no competencia para impedir a cualquier entidad, directa o indirecta controlada por Grupo Gigante, participe en el sector de supermercado en México, así como la venta transferencia y arreglo de los inventarios, instalaciones fijas, cuentas por cobrar y por pagar relacionadas con cada tienda.
Eduardo Pérez Motta, titular de la Cofeco, aseguró la semana pasada que ya han recibido notificaciones de las empresas interesadas en entrar en el proceso.
Hasta ayer cuatro empresas habían solicitado a la Cofeco el permiso para poder entrar en la puja, entre las que sobresale el nombre de la firma chilena Cencosud, así como Soriana y Comercial Mexicana. Sobre la posibilidad de que Wal-Mart tenga la aprobación, dijo que es una decisión del pleno de la comisón.





