La falta de inversión no es el problema más grave, alerta el Centro de Estudios Económicos
La falta de inversión no es el problema más grave que enfrenta Petróleos Mexicanos (Pemex) hoy en día, ya que su situación financiera también muestra importantes incrementos en los recursos que destina al pago de pensiones, alerta el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Expone que el año pasado la paraestatal canalizó 24 mil 516.8 millones de pesos para cubrir este concepto, lo que significó un incremento anual de 34.6 por ciento en términos reales.
Dicho monto superó de manera considerable la cifra presupuestada de poco más de 20 mil millones de pesos para ese año, por lo que "su ritmo de avance evidencia la posibilidad de un desequilibrio grave en la situación financiera de Pemex en el mediano plazo".
Para el CEESP, dicha situación no sólo afectaría a la empresa sino a todas las finanzas públicas, toda vez que este gasto representa casi 12 por ciento del total del gasto del sector paraestatal.
El organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) considera por ello que "no sólo es necesaria una reforma energética, sino también una laboral que considere la posibilidad de corregir esta situación".
En su análisis Económico Ejecutivo, el CEESP señala que la necesidad de una reforma energética ha llevado hasta los más renuentes actores políticos a aceptar que Pemex requiere de cambios que le permitan desarrollarse con más eficiencia.
Sin embargo, afirma, aunque resulte un tanto contradictorio, si se puede hablar de cierto grado de eficiencia en la paraestatal, pues ha podido funcionar con tan pocos recursos que le quedan después de cubrir su enorme carga fiscal.
Reconoce que esta situación ha generado un fuerte rezago en inversión, que sin duda ha limitado el crecimiento de la empresa.
En ese sentido, el CEESP sostuvo que no es razonable que México no tenga los recursos suficientes para explorar y explotar los yacimientos que posee, sobre todo aquellos localizados en aguas profundas.
Ello, además de que no tiene la capacidad de refinación, "algo de lo que no puede darse el lujo nuestro país, sobre todo cuando nos hemos convertido en crecientes importadores netos de gasolinas", concluye el organismo privado.




