La empresa dijo que se enfrenta a un ambiente de extraordinaria volatilidad, además, un clima complejo en varios países donde opera
Cemex reportó ayer que la utilidad neta mayoritaria durante el tercer trimestre de este año cayó 74 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior al sumar 200 millones de dólares, 580 millones menos que en 2007 en línea con lo estimado por la casa de bolsa Santander.
En su reporte entregado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), las ventas de la cementera cayeron cinco por ciento al llegar a cinco mil 787 millones de dólares
“Las menores ventas durante el trimestre fueron principalmente resultado de menores volúmenes registrados, atenuados por una mejor dinámica de oferta y demanda en la mayoría de nuestros mercados. El gasto en infraestructura fue el principal impulsor de la demanda en la mayoría de los mercados”, explicó la empresa.
El flujo de operación de Cemex retrocedió cuatro por ciento para ubicarse en mil 303 millones de dólares. El resultado, argumentó, obedeció a la exclusión de las operaciones de Venezuela desde el uno de agosto de este año.
Uno de los mercados más castigados fue el de Estados Unidos con una caída de 28 por ciento con ingresos por mil 221 millones de dólares y una caída en el flujo de operación de 58 por ciento para situarse en 176 millones de dólares. En España, el desplome en ventas fue de 26 por ciento y en el Reino Unido el decrecimiento, de 19 por ciento.
Las operaciones en México tuvieron un mejor comportamiento al registrar ventas netas de mil 48 millones de dólares en el tercer trimestre de 2008, un alza de diez por ciento respecto del mismo periodo del año anterior.
El flujo de operación, por su parte, avanzó 21 por ciento, alcanzando los 408 millones de dólares.
“Nos encontramos en momentos de extraordinaria volatilidad financiera dentro de un ambiente complejo en varios países donde operamos”, resaltó la transnacional.
Como publicó Excélsior, Cemex empeñó su futuro después de la compra de Grupo Rinker en julio del año pasado por un monto superior a los 15 mil 300 millones de dólares, para lo cual adquirió una deuda de nueve mil millones de dólares con un grupo de bancos europeos, principalmente.
El difícil panorama económico que les esperaba no sólo a ellos, sino al mundo entero, tomó por sorpresa a la cementera al igual que la nacionalización de sus plantas en Venezuela.
Para pagar su deuda, aún tiene pendiente que la operación de venta de los activos en Austria y Hungría por 480 millones de dólares a la compañía Strabag SE pueda autorizarse por parte de los reguladores comerciales en Europa, así como los 705 millones de dólares que Citgroup estima podría recibir como indemnización por sus activos en Venezuela.
El pago, después de las controversias con el gobierno, aún no tiene fecha para resolverse.
Frente a la expectación sobre la presentación de sus resultados y que algunas casas de bolsa estimaran que Cemex presentaría un magro reporte con 75 por ciento de caída en utilidades, como fue el caso de Santander, hizo que la acción de la cementera tuviera una dura jornada en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y cerrara con una caída de 12.37 por ciento con un precio de 9.71 pesos, mientras que en la bolsa de Nueva York los títulos registraron una pérdida de 14.05 por ciento.
La agencia Standard & Poors redujo la calificación crediticia de Cemex a BBB- en escala global y para la deuda local mantuvo su perspectiva negativa y bajó su rating a mxAA.
Explicó que la nota aplica para la emisión de certificados bursátiles vinculados al riesgo crediticio por 606 millones de pesos creado en el Delaware, Estados Unidos y emitido por Merrill Lynch. Al respecto, Actinver comentó que no hay que subestimar la capacidad de la empresa para mantener los niveles de flujo de efectivo altos, alrededor de dos mil millones de dólares para 2009, ya que dejó de realizar inversiones para extender su capacidad instalada.
“Si bien es cierto que el entorno actual hace más difícil la venta de activos, no hay que descartar la misma, si bien a menores precios”, advirtió el documento.
Agregó que creen que la empresa tenga la capacidad para renegociar sus pasivos, sobre todo los relacionados con el vencimiento de diciembre de 2009, ya que la mayor parte del resto, que asciende a dos mil 700 millones de dólares, se pueden cubrir con la misma generación de flujo de la empresa. Actinver previno que no se debe olvidar que Cemex tiene líneas comprometidas por mil 400 millones de dólares con 40 bancos cuyo objeto es proveer de liquidez a la empresa en adición a los cerca de 800 millones de dólares de efectivo con los que estima cuenta la empresa en estos momentos.
La mesa de análisis de la casa de bolsa consideró que la valuación actual de las acciones de Cemex “se parecen más a las de una empresa al borde de una crisis de liquidez que una compañía que enfrenta una fuerte debilidad en sus mercado principales, por lo que no deja de ser una oportunidad”.
Aclaró que el potencial de apreciación de largo plazo de sus acciones será muy acotado ante la esperada debilidad que se habrá en los mercados de Estados Unidos y España.




