Anunció inversiones por 860 mdd para expansión de la fábrica donde arma motores de gran capacidad
RAMOS ARIZPE, Coahuila.- Después del anuncio hace dos días del recorte de producción de vehículos de carga medianos y de algunas líneas de producción de camionetas de usos múltiples en Canadá, Estados Unidos y México, General Motors sigue invirtiendo en la fabricación de motores grandes.
Con una inversión de 860 millones de dólares, General Motors arrancó la nueva planta de producción de transmisiones en la planta de Ramos Arizpe, Coahuila, donde también dio inicio la expansión de la planta de motores con que cuenta el complejo industrial.
Por separado, la planta de transmisiones de seis velocidades, contó con una inversión de 391 millones de dólares, con lo que podrá elevar su capacidad de producción de 280 mil unidades por año, a cerca de un millón y generaron 875 nuevos empleos directos.
Dichas transmisiones reducen hasta diez por ciento el consumo de gasolina para las camionetas Captiva, Equinox, Torrent y para el automóvil compacto Malibú, y de las cuales el 71 por ciento serán para el mercado de exportación y el resto para mercado doméstico que incluye también a Estados Unidos y Canadá.
La de motores requirió una inyección de recursos por parte de la armadora estadunidense de 469 millones de dólares, con la finalidad de incrementar la producción a 940 mil motores por año, cuando anteriormente era de 350 mil.
Dicha maquinaria es de seis cilindros, poco usual en la industria cuando la tendencia es hacerlos de cuatro, y emite 25 por ciento menos hidrocarburos que las versiones anteriores y se utilizan en diferentes tipos de camionetas.
Estos motores son seis por ciento más potentes que el anterior, y de los cuales, 89 por ciento de la producción será exportada, mientras que el resto se destinará al mercado de Norteamérica.
Con esta operación, General Motors concluyó el programa de inversiones en el complejo de Ramos Arizpe por mil 360 millones de pesos en el periodo noviembre de 2007 a junio de este año.
Los 500 millones de dólares restantes fueron destinados a la construcción de una nueva línea de producción de la versión híbrida de la camioneta Captiva, misma que es vendida en Estados Unidos bajo el nombre de “Saturn green line”, y que será con la que entren en el mercado mexicano.
Ésta ha sido la mayor inversión que ha recibido el estado de Coahuila en los últimos años, con lo que se generaron seis mil 558 empleos directos e indirectos sólo durante 2007.
En el complejo industrial que General Motors tiene en Ramos Arizpe desde 1981, cuentan además con una planta de ensamble de donde parten hacia el mundo el Chevy, producto estrella de la marca en subcompactos, el HHR y la Captiva, además de una planta de estampado para los mismos vehículos.
La armadora presenta estos planes luego que el pasado 2 de junio anunció el cierre de tres plantas como parte de su plan de reestructuración financiera.
Esa acción derivará en la menor producción de camionetas, rubro que ha decrecido en ventas, pues el consumidor opta por autos más económicos ante el incremento del precio de los combustibles.
La reacción ante el anuncio fue de preocupación por la posible pérdida de empleos y de castigo a la acción de GM que se sumó a la tendencia que ha mostrado en 2008: una caída de 30.51%.




