DETROIT.- General Motors confía que puede encontrar la financiación para conservar y reestructurar su unidad europea Opel, dijo ayer su presidente ejecutivo, Fritz Henderson.
El ejecutivo declinó decir cuántos empleos tendrían que ser recortados en Opel o qué plantas serían cerradas.
Aseguró que esos detalles pronto serían presentados a Alemania y otros gobiernos europeos como parte del plan de reestructuración.
Opel tiene la liquidez que precisa para saldar lo que resta del préstamo puente de 900 millones de euros (mil 340 millones de dólares) que dio el gobierno alemán para que la firma siga operando durante la quiebra de GM en Estados Unidos.
“Al mismo tiempo, GM puede encontrar caminos para brindar financiación a Opel desde sus operaciones estadunidenses”, dijo el ejecutivo.
La decisión de conservar Opel en vez de vender a un grupo conformado por Magna y el banco ruso Sberbank, como había preacordado, ha generado controversia en Europa.
Miles de trabajadores de Opel en Alemania hacían huelga ayer en señal de protesta.
“En breve presentaremos nuestro plan. Nos sentimos confiados de que el proyecto será financiable”, dijo Henderson en una conferencia en la sede de GM.
En Alemania, miles de trabajadores de Opel secundaron paros convocados por los sindicatos del sector en protesta por la decisión de General Motors de no vender su filial europea.
Las movilizaciones está previsto que se extiendan hoy y el lunes próximo a otras factorías europeas, aunque la reacción a la decisión de la matriz no ha sido homogénea.
En Alemania, donde Opel emplea a unos 25 mil trabajadores en cuatro factorías —Rüsselsheim, Eisenach, Bochum y Kaiserslautern—, la decisión de GM se interpretó como una declaración de guerra.




