La tercera cementera más grande del mundo enfrenta una serie de riesgos que no previó al momento de tomar una de las decisiones más importantes de su historia: la una compra de Rinker que la marcó su futuro y que arrastrará durante los siguientes años
La tercera cementera más grande del mundo enfrenta una serie de riesgos que no previó al momento de tomar una de las decisiones más importantes de su historia: la una compra de Rinker que la marcó su futuro y que arrastrará durante los siguientes años.
Los problemas de liquidez de la empresa comenzaron este año, sin embargo, forman parte de la resaca que le dejó la adquisición de la empresa australiana en julio del año pasado por un monto superior a los 15 mil 300 millones de dólares, para lo cual adquirió una deuda de nueve mil millones de dólares con un grupo de bancos europeos, principalmente.
Aún tiene pendiente que la operación de venta de los activos en Austria y Hungría por 480 millones de dólares a la compañía Strabag SE, y que aún se encuentra en revisión por parte de las autoridades comerciales europeas con la finalidad de descartar que el grupo alemán que las compró el pasado uno de agosto caiga en prácticas monopólicas por ese uno de los más importantes en aquella región, mientras tanto, el dinero aún no llega a las arcas de Cemex.
Analistas coinciden en que sin duda éste es uno de los momentos más complicados para la empresa que dirige Lorenzo Zambrano y que seguirá generando expectación e incertidumbre en tanto no se aclare su situación con instrumentos derivados, mismos que inclusive pudieran salir de su control y llevarla a tener grandes pérdidas.
Para Patricio Rivera, analista de IXE Casa de Bolsa es precisamente el mercado de derivados uno de sus principales riesgos, puesto que no basta que la empresa haya informado recientemente que hasta el momento, de terminarse los contratos que tiene en derivados, perdería alrededor de 500 millones de dólares.
“Nadie sabe qué contienen (los contratos de derivados), eventualmente puede salir de sus manos”, advirtió, ya que “los movimientos de tipos de cambio y tasas de interés de manera directa es uno de sus principales riesgos”, aseguró Carlos Hermosillo, analista de Vector Casa de Bolsa.
Un análisis de Santander estima que en el reporte que presentará hoy, las utilidades de Cemex se contraerán 75 por ciento comparado con el mismo periodo de 2007, además, informará de una pérdida de 350 millones de dólares por derivados en acciones.




