Revela que el mandatario mexicano le solicitó dar “un chance más” a los empresarios para ver si se entienden
CARACAS.- El presidente venezolano Hugo Chávez reveló hoy que recibió una carta de su similar mexicano Felipe Calderón respecto a la expropiación de la filial de la cementera Cemex, tras lo cual decidió retomar la negociación con la firma.
'Yo recibí una carta del presidente de México. Ya le he respondido en los mejores términos por el tema de Cemex. Cada quien echa su cuento, al presidente de México le deben haber echado un cuento, ¿quién?, los empresarios', dijo Chávez.
'Nos pidió el gobierno de México que le diéramos una chance más a los empresarios a ver si nos entendemos. De inmediato les dije sí y ayer (viernes) le instruí al vicepresidente (Ramón) Carrizalez', señaló el mandatario en la inauguración de un complejo petroquímico.
Aseveró que le respondió a Calderón que está obligado a defender los intereses de Venezuela, los cuales a veces difieren de los que tienen los inversionistas extranjeros, pero que su gobierno está dispuesto a concretar un acuerdo 'amistoso' con Cemex.
Chávez apuntó, sin embargo, que 'los mexicanos estos de la empresa (Cemex) han sido prepotentes, muy prepotentes' porque 'han retado al gobierno y no sé qué más en las reuniones. Públicamente ellos (los empresarios) quieren ser unos santicos'.
Indicó que su gobierno quiere arreglar este asunto 'amistosamente', al igual que con las cementeras Lafarge (Francia) y Holcim (Suiza), cuyos intereses en Venezuela fueron nacionalizados en forma paralela a la expropiación de Cemex a comienzos de esta semana.
Respecto a Lafarge y Holcim, destacó que ambas 'se quedan aquí como socios nuestros', tras lo cual puntualizó que por la vía del diálogo aún es posible llegar a un acuerdo con la mexicana Cemex.
'Con respeto todo se puede. Desde aquí le mando un saludo al presidente de México', agregó el gobernante venezolano en el acto, el cual fue transmitido por cadena de radio y televisión.
Dirigiéndose a Calderón apuntó: 'usted sabe señor presidente que yo defiendo en primer lugar los interesas de mi patria, de mi pueblo, no de empresarios. Ese no es mi compromiso, yo no fui electo aquí por empresarios, ni venezolanos ni mucho menos extranjeros'.
'Yo fui electo por el pueblo venezolano y a él me debo y a una Constitución y a unas leyes que me obligan a eso', dijo en alusión a la expropiación de la filial de Cemex por parte de su gobierno, luego que ambas partes no llegaron a un acuerdo sobre el precio a pagar.
'Aquí nosotros estamos obligados a defender, no el interés de los empresarios, sino el interés de Venezuela, que no necesariamente es el mismo de unos empresarios extranjeros, muchas veces es contrario', acotó.
'No puedo permitir que vengan aquí empresarios de cualquier país a explotar al pueblo, a los trabajadores, a contaminarnos el ambiente, a llevarse las riquezas del país, a no pagar impuestos', puntualizó Chávez.
Carrizalez y el embajador mexicano en Caracas, Mario Chacón, informaron la víspera que Venezuela reanudará el próximo lunes las negociaciones con Cemex.
Según medios de prensa, Cemex pedía por su filial en Venezuela mil 300 millones de dólares, mientras que el ministro de Finanzas de este país sudamericano, Alí Rodríguez, consideró que el precio a pagar por el Estado no debería exceder los 400 millones de dólares.
La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) asumió la noche del pasado lunes el control de la filial de Cemex en este país, luego que fracasaran las negociaciones entre el gobierno y la firma mexicana para concretar una nacionalización de la empresa.
El gobierno de Venezuela negoció en forma paralela la adquisición del 89 por ciento de las acciones de la filial de la francesa Lafarge en este país por 257 millones de dólares, así como el 85 por ciento de la suiza Holcim por 572 millones de dólares.
Cemex interpuso el miércoles pasado una demanda contra el Estado venezolano ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), dependiente del Banco Mundial, al considerar que sus bienes habrían sido confiscados.
Lafarge y Holcim son responsables del 50 por ciento de la producción de cemento en Venezuela, mientras que Cemex tiene el resto del mercado.
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